El dirigente de los comerciantes establecidos en el paseo de calle Prat en la comuna de Curicó, David Cortés, denunció que habría un aumento de vendedores ilegales en Peña, especialmente entre Montt y Merced, lo que estaría afectando el ejercicio de su actividad y sus ingresos.
“No entendemos por qué la autoridad ha hecho caso omiso de lo que está sucediendo. A nosotros nos sacaron de Peña por la pandemia y nos trasladaron a Prat, para que la gente pudiera transitar libremente, pero el comercio ilegal tiene tomada toda la calle”, acusó Cortés.
Asimismo, el dirigente asegura que “uno ve personas bebiendo y la gente se queja por el olor a marihuana. Los locatarios están muy molestos, ellos constantemente visibilizan esto y uno se pregunta por qué uno va a Santiago, donde un audífono cuesta $1.290 y acá lo venden a $1.000. Hay reducción de especies robadas y eso nos va asociando, al comercio callejero, que somos delincuentes y eso no es así. Estamos tratando de limpiar esa imagen, nosotros no somos esa clase de personas”.
“Tenemos gente que viene de Santiago, de Rancagua y de Talca, donde está descontrolado el comercio ambulante. Vemos gente que no es de la ciudad y que viene a trabajar. Acá hay necesidad y si no hay Feria de las Pulgas, esto va a aumentar”, advirtió el vocero, refiriéndose a la suspensión de dicha instancia comercial por el aumento de casos de Covid-19.
Por otra parte, Cortés, sostuvo que los inspectores municipales no están yendo a fiscalizar al sector desde fines de diciembre de 2021, luego de que una de las vendedoras ilegales agredió a uno de ellos con un arma blanca.
“De Merced a Montt el otro día contamos 50 personas. Ocupan dos o tres espacios para trabajar. Ayer había alguien vendiendo calcetas que dicen que son de cobre, pero están mintiendo, estaba con una mujer quien estuvo toda la tarde pidiendo plata. Entonces, ¿venimos a pedir o a ejercer el comercio ambulante? El dividendo es grande”, apuntó el dirigente.
Consultado sobre si han intentado dialogar con quienes ejercen la venta ilegal, Cortés, comentó que “son agresivos, muchas veces están consumiendo drogas y bebiendo alcohol, con ellos no se puede conversar”.
“Este año los permisos subieron, estamos pagando bastante más que antes. También cancelamos nosotros la carpa para protegernos y recibir a los clientes. Pero la gente no transita por Prat, están pasando por Peña y nos hemos visto grandemente afectados en nuestras ventas. Muchos socios tuvieron que salir a la playa a trabajar, para buscar su sustento. Prefieren salir de la ciudad e ir al litoral, porque la situación que tenemos con el comercio informal nos afecta”, sentenció el representante de los comerciantes.
Sobre esta situación, el alcalde subrogante de Curicó, David Muñoz, reconoció que los funcionarios no están yendo a fiscalizar al lugar “por la agresividad con la que actúan estas personas que están en forma ilegal. Nos reuniremos la próxima semana con el coronel de Carabineros, Oscar Muñoz, para analizar este tema porque sin su apoyo es muy difícil”.
“Estos comerciantes ilegales le tienen mucho respeto a Carabineros, pero no así a los inspectores. No voy a exponer a los funcionarios a que sean agredidos y no tengan el apoyo de nadie, pero lo bueno de esto es que ha habido muy buena disposición del coronel para enfrentar esta situación, abordarla en conjunto y hacer un operativo importante”, expresó Muñoz.
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