Frente a los anuncios de intensas precipitaciones y escenarios climáticos complejos para los próximos días, el secretario ejecutivo de la Junta de Vigilancia del Río Lontué, Diego Castro Portales, entregó una visión crítica sobre el manejo de la información meteorológica.
En entrevista exclusiva con VLN Radio, el experto en aguas puso en duda los pronósticos catastróficos emitidos por distintos organismos, afirmando que "en los últimos 45 días no le han atinado a nada", cuestionando así el nivel de alarmismo que se genera en la población ante cada sistema frontal.
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Durante la conversación, el experto fue especialmente crítico con el manejo de las recientes emergencias preventivas, calificando derechamente como "una vergüenza" la Alerta Roja que fue activada por Senapred durante la madrugada del pasado viernes.
Dicha alerta se generó tras un informe proporcionado por la Dirección General de Aguas (DGA), el cual reportaba que la estación hidrométrica "Río Palos" —ubicada al interior de la Reserva Nacional Radal-Parque Inglés— había incrementado su caudal hasta alcanzar valores de umbral rojo, suponiendo un riesgo inminente para las comunidades cercanas al curso de agua.
Retomando el tema de los pronósticos de lluvias intensas proyectadas para esta semana, Diego Castro entregó datos técnicos para brindar mayor tranquilidad a la ciudadanía. En ese sentido, aseguró que el río Lontué cuenta con una capacidad natural para transportar sin problemas hasta 1.000 metros cúbicos por segundo.
Ante la natural preocupación de los vecinos y la consulta sobre cuántos milímetros de agua deben caer para que se repitan emergencias de la magnitud de las vividas en 2023 y 2024, el experto aclaró que la lluvia por sí sola no es el único factor determinante, explicando que las grandes emergencias dependen fundamentalmente de la isoterma cero (la altitud donde la precipitación pasa de nieve a lluvia).
En esa línea, precisó que la verdadera señal de alerta técnica —el momento en el que hay que comenzar a preocuparse— se da cuando el nivel del agua eleva el caudal por sobre los 600 metros cúbicos por segundo.