En libertad y con firma mensual en una comisaría de Talca (no dada a conocer públicamente) quedaron los siete extranjeros -ecuatorianos y venezolanos- que trabajaban en una obra de construcción con documentación falsa en la comuna de Molina.
En una escueta audiencia, la fiscal jefe del Juzgado de Garantía de Molina, Lucy Bustamante, decretó la salida de la cárcel de Curicó.
Cabe señalar que los extranjeros tenían detención ampliada, la cual finalizó ese sábado.
Asimismo, se determinó que en un comienzo los involucrados no se encuentran en el Registro Civil de Identificación de nuestro país, por lo que no se pudo establecer su real identidad, ni menos si poseen antecedentes penales.
En este sentido, el objetivo era realizar los trámites administrativos que les permitiera contar con un RUT provisorio para cada uno de ellos.
Lo más probable, es que sobre ellos y debido al delito malversación de instrumento público, se les decrete la salida del país.