Cada cierto tiempo aparece un nuevo
alimento que promete llevarnos por el camino de la vida saludable y, en
especial, de la pérdida de peso. Sin embargo, no todo lo que está de moda es 100%
real.
Así lo afirmó la académica Leyla Juri, de
la UCM con respecto al aceite de coco, “en la búsqueda de llevar un estilo de
vida más saludable, el aceite de coco ha ido entrando de a poco en la dieta de
las personas ya que tiene muchas propiedades positivas, principalmente
asociadas a la estética. El aceite de coco es uno de los pocos
aceites de origen vegetal ricos en grasas saturadas. El 90% de su composición
está basada en ácidos grasos saturados; a diferencia de las grasas saturadas
habituales, las cuales han sido relacionadas con problemas cardiovasculares”, explicó.
Y agregó que en el
ámbito alimenticio “el aceite de coco
multiplica por seis la cantidad de grasa saturada que la del de oliva.
Entonces, solo una cucharada de aceite
de coco es suficiente para alcanzar la dosis máxima diaria de este elemento
recomendada. Superar este límite podría aumentar el riesgo de enfermedad
cardiaca y elevados niveles de colesterol “malo”, indicó.
Un dato a favor del aceite de coco es que este elemento es
de manera natural rico en fitoquímicos, que tienen propiedades antioxidantes
saludables. Sin embargo, “la mayoría del aceite de coco en el mercado se refina
y proporciona pocos de esos antioxidantes, por lo que los efectos de la grasa
saturada superan cualquier efecto beneficioso de los antioxidantes. Por esto
los nutricionistas recomendamos no utilizar el aceite de coco para cocinar”,
aseguró la académica UCM.
Los aceites más recomendados para cocinar son oliva, girasol, maíz y canola.
Leyla Juri, Académica de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad Católica del Maule, sede Curicó.