En una ceremonia que congregó a diversas autoridades regionales, representantes del mundo académico e instituciones colaboradoras, el Hospital de Molina fue galardonado con el certificado de excelencia en endoscopía digestiva alta para la prevención del cáncer gástrico. Este reconocimiento destaca los notables resultados obtenidos a través del Proyecto Esperanza, una estrategia sanitaria innovadora que logró disminuir la letalidad de esta patología desde un 11% a un 3% a nivel local.
El impacto de este programa cobra especial relevancia debido a que la comuna de Molina presenta una incidencia de cáncer gástrico que duplica el promedio nacional. Para enfrentar esta crisis, el recinto hospitalario desarrolló un modelo preventivo desde el año 2019 que ha logrado testear a más de 11 mil personas en la búsqueda de la bacteria Helicobacter pylori, el principal factor de riesgo asociado a la enfermedad. Gracias a este extenso trabajo, se activaron más de tres mil tratamientos oportunos, se ejecutaron sobre 451 endoscopías apoyadas por inteligencia artificial y se logró eliminar por completo la lista de espera para este tipo de procedimientos diagnósticos.
El éxito de la intervención se sustenta en el trabajo conjunto con especialistas de la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC) y el Servicio de Salud Maule, lo que permitió crear una unidad equipada con tecnología de última generación desde sus cimientos. El doctor Arnoldo Riquelme, gastroenterólogo de la PUC y coordinador de investigación del Centro para la Prevención y Control del Cáncer (CECAN), explicó que el sistema combina exámenes de sangre para priorizar a los pacientes de mayor riesgo. "Hoy hemos logrado aumentar el diagnóstico precoz del cáncer gástrico y reducir la letalidad desde un 11% a un 3%", detalló el especialista médico.
Por su parte, el director del Hospital de Molina, Nilton Palacio, valoró la consolidación del espacio clínico y el esfuerzo de los profesionales. "Hoy podemos entregar prestaciones de excelencia y sabemos que este proyecto ha tenido un impacto real en la reducción de las muertes por cáncer gástrico en nuestra comuna", afirmó la autoridad hospitalaria, agregando que esta experiencia está siendo observada fuera del país.
La articulación entre la investigación universitaria y la salud pública territorial fue uno de los ejes más destacados durante la jornada. Nancy Rampaphorn, subdirectora de Vinculación y Marketing Tecnológico de la PUC, manifestó que el programa demuestra fehacientemente que "la colaboración entre distintas instituciones puede generar soluciones de alto impacto para la población". En la misma línea, el jefe del Departamento de Gastroenterología de la casa de estudios, doctor Alejandro Soza, indicó que estas intervenciones logran "generar un impacto real en las personas y en los territorios, que es precisamente lo que buscamos".
Desde el Servicio de Salud Maule, la doctora Paula Barroso, jefa del Departamento de Gestión de Redes, subrayó la importancia de adelantarse a la enfermedad. Al respecto, señaló que las iniciativas centradas en la prevención y detección temprana "representan una tremenda ayuda para disminuir la mortalidad y mejorar la calidad de vida de las personas, sus familias y toda la comunidad".
Actualmente, el exitoso modelo de trabajo implementado en Molina se ha consolidado de tal forma que proyecta expandir su estrategia a ocho naciones de Latinoamérica, entre los que se cuentan México, Colombia, Perú y Argentina. Con esto, la comuna maulina se posiciona como un referente internacional en el combate y prevención de una de las patologías oncológicas más mortales del continente.
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