Desde la Junta de Vigilancia del Río Lontué, afluente que nace desde la cordillera en Molina, se advirtió que el déficit de precipitaciones y la falta de nieve causarían que su caudal llegue a los niveles mínimos establecidos desde mediados de diciembre.
Así lo explicó el secretario ejecutivo de la entidad, Diego Castro Portales, quien indicó que esta situación es similar a la registrada a fines del año 2020 y que se extendió hasta principios de febrero de este año.
“Tenemos menor cantidad de nieve y lluvia, más altas temperaturas lo cual nos está indicando que vamos a tener una crisis significativa de caudal a partir de enero, con seguridad”, precisó Castro, agregando que esto “se va a empezar a notar el 15 de diciembre”.
“Estimamos que vamos a tener una baja preocupante en términos de llegar a los mínimos de distribución, que son 45 metros cúbicos por segundo. Ahí, empezamos a regular el río y eso implica restarle caudal a los distintos canales, en proporción a los derechos que tienen”, advirtió el secretario de la junta.
En ese sentido, Castro, hizo un llamado a los agricultores a organizarse, ya que “hoy todavía hay agua suficiente en los canales y no tenemos mayor problema. Hay unos más sucios que otros, algunos con problemas, pero en general la gente está regando”.
“Hay que prepararse, regar de noche, ponerse en turnos, limpiar regueras y acequias, ser lo más eficiente posible en el riego. Los que tienen por goteo y presurizado, ajustar los equipos lo que más puedan, porque vamos a tener un problema súper serio. Nos queda hasta marzo 90 días complejísimos”, lamentó el secretario ejecutivo.
Por último, el representante de la organización se refirió a los delitos relacionados al robo de este recurso, originados según el por “la desesperación por la falta de agua, que trae como resultado que la gente empieza a hacer leseras. Los canales se distribuyen por marco en forma proporcional, si tenemos mucha agua a todos nos toca, si tenemos poca también. Eso es lo justo”.
“Hay gente que tiene cultivos industriales, que tiene comprometida una gran cantidad de plata por hectárea y dicen “no, mis tomates los salvo a cualquier precio”. Eso es meter bombas en esteros y canales, robar agua de noche. Son indignantes, porque afectan a otros agricultores como ellos”, acusó Castro.
Lo anterior, comentó el vocero, es “un delito por usurpación de aguas, del artículo 459 del Código Penal y además se hace mucho más grave aún en los canales. (…) hemos coordinado con Carabineros, con la Fiscalía, estamos haciendo una pega bien silenciosa pero significativa y hacemos las denuncias”.
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