En un avance calificado como histórico para la medicina cardiovascular de la zona, el Hospital Provincial de Curicó se consolidó como referente nacional al ser seleccionado entre los cinco recintos de salud en Chile —y uno de los tres pertenecientes a la red pública— para implementar la técnica de electroporación o ablación por campo pulsado. La innovadora tecnología está destinada al tratamiento de la fibrilación auricular, la arritmia cardíaca más frecuente en la población mayor de 65 años y considerada un problema de salud pública por su estrecha vinculación con la insuficiencia cardíaca y la ocurrencia de accidentes cerebrovasculares. El primer procedimiento benefició a un paciente de 69 años con múltiples comorbilidades, quien tras la intervención mínimamente invasiva logró ser dado de alta en menos de 24 horas y en ritmo cardíaco normal.
A diferencia de las metodologías tradicionales como la radiofrecuencia, que utilizan calor o frío para eliminar el tejido alterado, la electroporación aplica campos eléctricos de alto voltaje y corta duración para crear poros microscópicos en las células enfermas sin dañar estructuras adyacentes. Mediante un catéter introducido por la vena femoral, el impulso actúa de forma selectiva sobre el miocardio, respetando arterias y nervios cercanos, lo que minimiza drásticamente los riesgos de complicaciones y optimiza los tiempos de pabellón. La elección del hospital curicano para encabezar esta innovación responde al nivel de especialización de su Unidad de Electrofisiología y al liderazgo técnico del equipo médico.
Todo sobre Hospital de Curicó
Respecto a la consolidación institucional del servicio, el jefe de Cardiología del Hospital de Curicó, doctor Miguel Wilman, destacó que "la unidad de electrofisiología ha tenido un crecimiento exponencial; esto es el resultado directo de gestiones médicas, directivas y administrativas coordinadas, es un trabajo en conjunto que la industria médica internacional reconoce en la forma de funcionar del Hospital de Curicó". Por su parte, el cardiólogo y electrofisiólogo a cargo de la cirugía, doctor Darwin Veloza, explicó la especificidad del procedimiento señalando que "realizamos una ablación de fibrilación auricular, que consiste en aislar las venas pulmonares; esta nueva tecnología nos permite ser mucho más precisos, con ella la eficacia para quitar la arritmia es mayor, la seguridad aumenta notablemente y todo se logra en un menor tiempo de operación".
Asimismo, sobre los aspectos técnicos y el impacto directo en la salud del paciente intervenido, el Dr. Veloza precisó que "la tecnología que usamos se llama electroporación, es una tecnología relativamente nueva pero lo más revolucionario ahora es la forma en que se entrega esa energía, es una energía que solamente ataca la célula cardíaca pero si tienes un nervio o una arteria la respeta, eso hace que no lesiones esos órganos y se haga selectivo". En cuanto a la evolución clínica, el profesional concluyó que "el paciente fue intervenido por una punción percutánea a través de la vena femoral donde se avanzaron los catéteres hasta el corazón, finalizado el procedimiento se retiran todos los catéteres y se deja un puntito; después de menos de 24 horas del procedimiento el paciente caminó y ya en este minuto está en ritmo normal, sin arritmia, yendo a su casita".