Un voraz incendio redujo a cenizas el emblemático edificio de la ex Escuela N°3 José Manuel Balmaceda en San Javier, Región del Maule. La emergencia, que alcanzó una tercera alarma estructural, movilizó a la totalidad de las unidades del Cuerpo de Bomberos de la comuna, con el crucial apoyo de voluntarios de Yerbas Buenas y Villa Alegre.
El inmueble, ubicado estratégicamente frente a la Plaza de Armas, había dejado de funcionar como centro educativo hace años y, en la actualidad, servía de sede para diversas dependencias municipales, oficinas del Juzgado de Policía Local y albergaba una considerable cantidad de documentación administrativa de gran valor para la comuna.
La rápida propagación de las llamas, facilitada por las características constructivas y la antigüedad de la estructura, presentó un desafío considerable para los equipos de emergencia. Tras cerca de dos horas de arduo trabajo, se logró contener el fuego, evitando que se extendiera a edificaciones y viviendas aledañas.
El Ministerio Público ha dispuesto la intervención de peritos especializados del Laboratorio de Criminalística de Carabineros (Labocar) para llevar a cabo las diligencias técnicas que permitan determinar el origen y las causas exactas del siniestro.
La pérdida de este edificio representa un duro golpe al patrimonio arquitectónico de San Javier. La antigua Escuela José Manuel Balmaceda era considerada una pieza fundamental en la identidad y la historia del centro de la ciudad. De hecho, recientemente, la agrupación Colectivo Patrimonios de San Javier de Loncomilla había iniciado gestiones ante el Consejo de Monumentos Nacionales para su declaratoria patrimonial.
El alcalde subrogante de San Javier, Luis Alarcón, expresó su profundo pesar por lo sucedido, destacando que, afortunadamente, no se registraron víctimas ni personas lesionadas. “Afortunadamente no tenemos que lamentar pérdidas de vidas humanas. Se logró contener en una primera instancia para evitar que las llamas se propagaran hacia otras dependencias y viviendas cercanas. Sin embargo, perdimos parte importante del patrimonio de nuestra ciudad y también documentación relevante que se encontraba en este edificio”, afirmó la autoridad.
Alarcón detalló que entre los bienes destruidos se encuentran archivos y planos del Departamento de Obras Municipales, antecedentes cruciales sobre viviendas de la comuna, documentación del Juzgado de Policía Local y diversos materiales destinados a proyectos comunitarios. “Hace pocos días habíamos recibido juegos infantiles y distintos implementos destinados a poblaciones y villas de la comuna, cuya instalación estaba programada para comenzar durante el mes de agosto. Todo eso se quemó y fue destruido por el fuego”, lamentó.
Mientras las investigaciones para esclarecer las causas del incendio continúan, la comunidad de San Javier se une en el lamento por la desaparición de un edificio que era parte intrínseca de su historia y su memoria colectiva.
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