Lorena Castillo, quien ejercía como directora nacional subrogante del Instituto Nacional del Deporte (IND), ha presentado su renuncia al cargo. La decisión se enmarca en la reciente controversia desatada por la autorización de conciertos de la popular banda surcoreana BTS en el Estadio Nacional, según confirmó Deportes 13.
Esta dimisión ocurre en un momento álgido de la discusión sobre la realización del recital del grupo asiático en el emblemático recinto deportivo de Ñuñoa. La noticia se da luego de que el gobierno aceptara la propuesta de DG Medios para que el Estadio Nacional sea el escenario de tres presentaciones de la banda, programadas para los días 14, 16 y 17 de octubre de 2026. El IND, como entidad responsable del buen funcionamiento del estadio, había expresado previamente sus aprensiones.
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Inicialmente, el IND había manifestado su negativa, argumentando que el evento no garantizaba la protección del césped ni la "normal realización de la programación deportiva" en las fechas estipuladas. Esta postura generó un fuerte rechazo por parte de las seguidoras de BTS, conocidas como "Army", quienes se manifestaron tanto en el Palacio de La Moneda como en redes sociales.
Sin embargo, la situación dio un giro cuando el organismo informó que "El IND aprobó la disponibilidad del Estadio Nacional para la realización de los conciertos de BTS, luego de que la empresa organizadora incorporara una serie de modificaciones técnicas destinadas a resguardar la infraestructura deportiva del recinto, las que permitirían reducir el impacto sobre la cancha". Se detalló además que "se utilizará una cubierta que permitiría mantener la ventilación y respiración del césped con la incorporación de tecnologías y métodos de protección".
El Ministerio del Deporte comunicó esta decisión al Club Universidad de Chile, la Federación de Fútbol de Chile, la ANFP y el Club Atlético Santiago, con el objetivo de coordinar el desarrollo de las actividades deportivas y culturales en el principal recinto deportivo del país. La renuncia de Castillo añade un nuevo capítulo a esta compleja situación que ha puesto en el centro del debate la compatibilidad de grandes eventos masivos con la preservación de la infraestructura deportiva.