Un peculiar operativo de Aduanas en el puerto de Valparaíso logró desbaratar un intento de contrabando de gran envergadura. La alerta provino de la Unidad de Inteligencia, que detectó un contenedor con destino a China que levantó sospechas.
Tras una inspección conjunta con la Brigada de Delitos Portuarios (Briderpo) de la PDI en un almacén extraportuario, se descubrió la insólita carga: 1.039.785 monedas de 10 pesos chilenos, camufladas en 20 sacos de desechos metálicos.
Todo sobre Contrabando de monedas
El cargamento, que sumaba un peso total de 3.653 kilos, representaba un valor nominal de $10.397.850. Sin embargo, el valor real de las monedas se triplicaba en el mercado internacional debido al contenido metálico de las piezas, que tienen curso legal en Chile.
Este procedimiento constituye una clara infracción a la Ordenanza de Aduanas y a la Ley 21.632 sobre control de divisas, la cual exige la declaración obligatoria de todo transporte transfronterizo de efectivo superior a los 10 mil dólares.
Braulio Cubillos, director de la Aduana Regional de Valparaíso, explicó la efectividad de los controles: “El trabajo de análisis de nuestros filtros automáticos y los funcionarios permite detectar e interceptar cargamentos sospechosos. Se trató del intento de sacar del país más de 10 mil dólares en efectivo sin ser declarados”.
La Fiscalía Regional de Valparaíso ha iniciado una investigación formal contra una empresa dedicada al reciclaje de desechos industriales, imputándole presuntos delitos de contrabando y lavado de activos. El Ministerio Público subrayó el perjuicio fiscal directo que genera este tipo de ilícitos.
El fiscal jefe de Valparaíso, Elizardo Tapia, detalló el costo para el Estado: “Cada moneda de 10 pesos le cuesta al Estado 49 pesos. Esta empresa estaba exportando más de 3 toneladas de monedas cuyo valor de venta en razón del metal en el extranjero era triplicado”.
El caso está siendo liderado por el fiscal Felipe González, quien ya ha remitido los antecedentes a la Unidad de Análisis Financiero (UAF). Por instrucción de la fiscalía, la totalidad de las monedas incautadas quedó bajo custodia de BancoEstado.