Gobierno evalúa mezclar gasolina con etanol para bajar el precio de los combustibles
La propuesta del Ministerio de Energía busca reducir el gasto fiscal en suministro de combustible, que podría significar un ahorro anual de US$107 millones, y diversificar la dependencia de importaciones.
Ante la persistente alza internacional del petróleo y su impacto en la economía chilena, el Gobierno ha puesto sobre la mesa la posibilidad de incorporar etanol a la gasolina como una estrategia para mitigar los costos. Esta iniciativa, impulsada por el Ministerio de Energía, contempla la creación de la gasolina E10, una mezcla compuesta por un 10% de etanol y un 90% de combustible fósil.
Según un documento interno del ministerio consultado por Reuters, esta medida podría generar un ahorro anual de aproximadamente 107 millones de dólares en el costo de suministro de combustible para el Estado. La propuesta surge en un contexto donde el precio del petróleo Brent ha superado los US$105 por barril, un alza significativa respecto a los US$73 previos al conflicto entre Estados Unidos e Irán, lo que ha repercutido directamente en los precios locales.
Recordemos que en marzo, el alza de los combustibles marcó uno de los primeros desafíos económicos para el gobierno de José Antonio Kast. En esa ocasión, se optó por traspasar el aumento del precio internacional a los consumidores, argumentando la insostenibilidad fiscal de absorber dicho costo a través del Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO). Esto se tradujo en incrementos de $370 por litro para las gasolinas y $580 para el diésel.
La mezcla de gasolina con etanol no es una novedad en la región. Países como Colombia y Perú ya utilizan esta alternativa, e incluso Brasil cuenta con una industria de etanol de gran envergadura. Chile, por su parte, aún depende mayoritariamente del MTBE como aditivo para la gasolina. La transición hacia la gasolina E10, aunque atractiva, implicaría una inversión estimada de 10,8 millones de dólares por parte de la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP) para adaptar su infraestructura de refinación, terminales y almacenamiento. Parte de este desembolso podría ser compensado por menores pagos del impuesto al carbono.
Un informe del Consejo de Granos sugiere que la implementación de mezclas E10 e incluso E15 podría ser factible hacia 2030. Esta iniciativa se alinea con la hoja de ruta del Ministerio de Energía, publicada en mayo, que busca diversificar las fuentes de combustible y reducir las emisiones de carbono.
Además de los beneficios económicos y ambientales, la propuesta también abre un debate sobre la diversificación de proveedores. Actualmente, Chile importa el 85% de su gasolina desde Estados Unidos, y el etanol proviene principalmente de Argentina y Bolivia. El memorando del Ministerio de Energía reconoce que esta transición “reemplaza una dependencia de las importaciones por otra”, con el objetivo final de hacer el mercado de combustibles menos vulnerable a los conflictos internacionales.