El Banco Central de Chile ha reconocido la debilidad que ha afectado la actividad económica local, ajustando a la baja su proyección de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para el presente año. En su Informe de Política Monetaria (IPoM) de septiembre, la entidad redujo el rango esperado de crecimiento a un 0,25%-0,75%, una cifra considerablemente menor al 1,0%-1,75% proyectado anteriormente.
Según el reporte divulgado este miércoles, esta revisión se explica por una serie de factores. El primer trimestre estuvo marcado por problemas de oferta, mientras que a partir del segundo trimestre se evidenció una contracción en la demanda, un deterioro en el mercado laboral, una caída en los indicadores de confianza y el impacto negativo del alza en los combustibles sobre los ingresos de empresas y hogares. Adicionalmente, las adversas condiciones climáticas durante el tercer trimestre agravaron el panorama.
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El Banco Central detalló que la menor proyección del PIB se debe, en gran medida, a la debilidad del gasto interno, el desempeño económico de julio y una disminución en la producción minera. Se estima que el consumo y la formación bruta de capital fijo registrarán variaciones anuales de 1,7% y -0,3% respectivamente, cifras inferiores a las alzas del 2,2% previstas en el IPoM anterior.
Sin embargo, las perspectivas cambian a partir del próximo año. El ente emisor anticipa que la aprobación de la Ley de Reconstrucción proporcionará un impulso significativo a la actividad, principalmente a través de la inversión. En línea con esto, se proyecta que el PIB crezca entre 2% y 3% en 2027, manteniendo la estimación previa, y que para 2028 la expansión se acelere a un rango de 2,25%-3,25%, superando la previsión anterior de 1,75%-2,75%.
En cuanto a la inflación, el Banco Central señaló que su trayectoria se ha mantenido en línea con lo anticipado, con la variación anual del IPC total rondando el 4% y la inflación subyacente entre 3,2% y 3,4%. El alza en el valor de los combustibles, influenciada por el conflicto en Medio Oriente, ha sido un factor determinante en la inflación local. Se proyecta que la inflación total cierre 2026 ligeramente por encima del 4% (4,3% en lugar del 4,2% previsto) y se espera que converja al 3% en el segundo trimestre de 2027.