Un sombrío panorama se dibuja para los trabajadores chilenos, donde la percepción generalizada es que el salario actual resulta insuficiente para cubrir las necesidades fundamentales. Según el estudio "¿Qué pasa con el salario? 2026" de Laborum.com, un abrumador 87% de los empleados en el país considera que su remuneración no es adecuada para cubrir sus gastos esenciales.
En el contexto latinoamericano, Chile se posiciona en un preocupante tercer lugar, empatado con Argentina, en cuanto a la percepción de insuficiencia salarial. Ambos países registran un 87%, solo superados por Panamá (93%) y Ecuador (90%).
La situación se agrava al observar la evolución del poder adquisitivo. Más de la mitad de los trabajadores chilenos, un 52%, afirma que su capacidad de compra ha empeorado en los últimos meses. Esta cifra representa un incremento de seis puntos porcentuales respecto a 2025, cuando un 46% reportaba la misma situación. Solo un 10% de los encuestados percibe una mejora en su poder adquisitivo.
Uno de los datos más reveladores del informe es la brecha entre la percepción y la realidad del alcance del salario. Un contundente 79% de los trabajadores chilenos indica que su sueldo les dura menos de dos semanas. Detallando esta cifra, un 23% destina la totalidad de su ingreso al pago de cuentas apenas lo recibe, otro 23% señala que su salario se agota en menos de una semana, y un 11% indica que solo les dura una semana. Lamentablemente, solo un 6% de los encuestados afirma que su salario les alcanza para cubrir todo el mes.
Los principales egresos que enfrentan los trabajadores chilenos están liderados por el arriendo, reconocido por el 57% como su gasto más significativo. Le siguen la alimentación (16%), el pago de deudas (14%), la educación (4%), la salud (4%), el transporte (2%) y la recreación (1%). Esta tendencia se replica en la región, donde el arriendo también figura como el principal gasto en países como Argentina (44%), Perú (38%), Ecuador (36%) y Panamá (32%).
La solidaridad familiar también se ve reflejada en las finanzas personales, ya que el 52% de los trabajadores chilenos ayuda económicamente a sus familiares o cercanos, ya sea de manera regular (26%) u ocasional (26%).
Diego Tala, Director de Laborum en Jobint, resumió la situación: “Los resultados muestran que una gran parte de las personas trabajadoras en Chile percibe dificultades para llegar a fin de mes, ahorrar o enfrentar sus deudas. Además, vemos un deterioro en la percepción del poder adquisitivo respecto del año anterior, lo que refleja una creciente presión sobre las finanzas personales y una mayor preocupación por la estabilidad económica de los trabajadores”.
En cuanto a la capacidad de ahorro, Chile lidera el ranking regional. Un 90% de los trabajadores chilenos declara no poder ahorrar, cifra que iguala a Argentina y supera a Ecuador (85%), Perú (84%) y Panamá (79%). Las razones principales para esta imposibilidad radican en la falta de ingresos suficientes (48%) y la presión financiera diaria. El alto nivel de endeudamiento (19%), la necesidad de cubrir gastos básicos (14%) y un exceso de gastos mensuales (13%) también contribuyen a esta realidad.
Para aquellos pocos que sí logran ahorrar (10%), la mayoría destina menos del 5% de su sueldo (37%) o entre el 5% y el 10% (29%). La forma más común de ahorro es mantener el dinero en cuentas bancarias (46%).
El endeudamiento se presenta como otro hallazgo crítico, con un 91% de los trabajadores chilenos reconociendo tener algún tipo de deuda. Esto sitúa a Chile como el segundo país más endeudado de la región, solo por detrás de Ecuador (93%) y por encima de Panamá (92%), Perú (83%) y Argentina (77%).
Ante este escenario, la aspiración por un aumento salarial es casi unánime: el 99% de los trabajadores chilenos encuestados desearía recibir un incremento. De obtenerlo, la principal prioridad sería el pago de deudas (51%), seguido por el ahorro (28%), el consumo (11%) y la inversión (7%).
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