El peligro de confundir la miopía infantil con problemas de atención escolar

Expertos alertan sobre el preocupante aumento de esta condición visual en Chile, impulsada por el uso excesivo de pantallas y la falta de luz solar, factores que impactan directamente en el aprendizaje y el comportamiento de los niños en el aula.

06 de Abril del 2026 · 15:24
El peligro de confundir la miopía infantil con problemas de atención escolar
Sala de Prensa

Por Marco Andrés Retamal

Con información de Sala de Prensa

A menudo, conductas como la distracción en clases, la lentitud al copiar del pizarrón, los errores al escribir o la evitación de actividades grupales son etiquetadas erróneamente como falta de interés o problemas de atención. Sin embargo, la raíz de estas dificultades frecuentemente se encuentra en los ojos de los menores.

En este contexto, el Centro Oftalmológico UCM ha emitido una alerta sobre el preocupante aumento de la miopía infantil en Chile. Esta condición se produce cuando el ojo crece más de lo normal, impidiendo que las imágenes lleguen correctamente a la retina y provocando una visión borrosa de lejos. La magnitud del problema es tal que estudios globales estiman que para el año 2050 casi el 50% de la población mundial vivirá con esta dificultad visual.

Un mito común frente a este diagnóstico es creer que la simple prescripción de anteojos soluciona el problema de manera definitiva. Los especialistas aclaran que ver nítido no es equivalente a ser visualmente eficiente. Desde la dirección del centro oftalmológico, la profesional Belén López explica que, aunque muchos niños logran leer sin problemas las letras en un examen visual estándar, pueden presentar fallas en el procesamiento cerebral de esa información. De esta manera, problemas para enfocar de cerca, coordinar ambos ojos o alteraciones en los procesos visoperceptuales pueden causar que el estudiante confunda letras, se fatigue rápidamente al leer o presente una caligrafía desordenada.

El desarrollo acelerado de la miopía en la actualidad tiene factores claramente identificados, principalmente el uso prolongado de dispositivos como celulares y tablets desde edades muy tempranas, sumado a la falta de actividades al aire libre. La luz solar desempeña un rol protector fundamental en el crecimiento ocular adecuado. Por lo tanto, cuando un niño pasa largas horas frente a una pantalla y poco tiempo expuesto a la luz natural, su miopía puede progresar con rapidez, lo que a largo plazo incrementa el riesgo de desarrollar patologías oculares graves, tales como el desprendimiento de retina o el glaucoma.

Para hacer frente a lo que catalogan como una pandemia de miopía, desde el centro recomiendan buscar atención especializada si el menor presenta síntomas como dificultad para copiar, omisión de letras, acercamiento excesivo a los textos, necesidad de taparse un ojo para leer, dolores de cabeza, lagrimeo o cansancio visual al finalizar la jornada. Quienes requieran una evaluación integral pueden solicitar una hora de atención comunicándose al teléfono 71 2 986466 o escribiendo al correo electrónico [email protected].

Junto con la atención clínica, se sugiere adoptar medidas preventivas en el entorno cotidiano. Estas incluyen aplicar la regla de la pausa, que consiste en mirar un objeto lejano por un minuto tras cada media hora de trabajo visual de cerca. Asimismo, se debe fomentar el juego en parques para ejercitar la visión a distancia, mantener un límite estricto que prohíba el uso de pantallas antes de los dos años de edad y restrinja su uso a un máximo de una hora no continua diaria para los menores de diez años. Finalmente, es clave mantener una adecuada higiene visual, asegurando buena iluminación y una distancia correcta al momento de leer o escribir.

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