A más de un año de haber dejado la alcaldía de Molina, la actual diputada Priscilla Castillo sufrió un revés en el ámbito judicial. La Corte de Apelaciones de Talca ratificó la destitución de su pareja, Santiago Correa Correa, como funcionario de la municipalidad de dicha comuna.
A través de la resolución, el máximo tribunal de la región determinó rechazar todos los descargos presentados por el demandante. Correa buscaba impugnar la medida de desvinculación aplicada por la actual administración, luego de haber sido nombrado originalmente como director de Medio Ambiente por la hoy parlamentaria.
En su dictamen, el tribunal de alzada fue categórico respecto al conflicto de interés existente en la designación. El fallo señala que “la exalcaldesa doña Priscilla Castillo Gerli, quien firmó el Decreto N°13.473 que nombró al recurrente, mantenía con éste una relación afectiva de convivencia de público y notorio conocimiento, reconocida por los propios involucrados, que le imponía el deber de abstenerse de participar en la selección y nombramiento del señor Correa Correa. Lo anterior no es una apreciación del actual alcalde”.
Asimismo, la Corte desestimó los argumentos de la defensa sobre un supuesto trato discriminatorio y arbitrario en contra del exdirector. Sobre este punto, el texto jurídico indica que “no existe en autos ningún antecedente que permita identificar a funcionarios en situación análoga que hayan recibido un trato diferente”.
Finalmente, la resolución determinó condenar en costas a la pareja de la diputada Castillo. La justicia argumentó esta decisión señalando que “los antecedentes del expediente (...) ponían en conocimiento del recurrente, con anterioridad a su nombramiento, la existencia del deber de abstención cuya infracción sustentó la invalidación impugnada”.