Senapred Maule responde a alcalde de Licantén por riesgo de inundaciones: "No hay que llamar a la alarma pública"
Tras las aprensiones manifestadas por el jefe comunal, Claudio Reyes, frente a las precipitaciones del próximo invierno, Carlos Bernales aclaró que los pronósticos actuales son probabilísticos. Además, recordó a los jefes comunales su deber legal de mantener actualizados los planes de emergencia y mitigación.
El director regional de Senapred Maule, Carlos Bernales, abordó las recientes aprensiones expresadas por el alcalde de Licantén, Claudio Reyes, quien manifestó su preocupación y acusó no ser escuchado por las autoridades frente a posibles nuevas inundaciones que podrían afectar a su comuna durante la próxima temporada invernal.
El intercambio de posturas se dio en el marco de una vocería en Curicó. Al ser consultado directamente por los reclamos del jefe comunal costero, Bernales detalló que el organismo ya se había contactado con el municipio para advertir sobre los posibles escenarios. "Personalmente lo conversamos el día 31 de marzo, donde se le hizo llegar una carta diciendo el estado del arte con respecto a la estacionalidad invernal", aseguró el titular regional de emergencias.
En esa misma línea, la autoridad hizo un llamado a la cautela respecto a las proyecciones meteorológicas adelantadas, explicando que la situación debe monitorearse diariamente. "Quiero dejar claro: un pronóstico a esta altura es probabilístico, se puede ajustar, puede aumentar, puede mantenerse, incluso puede desaparecer", argumentó Bernales, añadiendo que su labor técnica es "poner sobre la mesa la situación que puede venir" y que siempre "hay que mantenerse atento y ponerse siempre en el peor escenario".
Frente a la responsabilidad de enfrentar las contingencias, el director de Senapred recordó las obligaciones que la ley estipula para las administraciones municipales. Bernales enfatizó que el deber de los alcaldes es "gestionar el riesgo de desastre en cada una de sus comunas, gestionar que sus planes de emergencia estén al día, que estén validados, que al gestionar que sus puntos críticos estén con medidas de mitigación", a la espera de los recursos humanos y materiales para el próximo invierno.
Finalmente, al ser consultado por la prensa sobre si la actitud del alcalde Reyes era "alarmista", Bernales evitó el calificativo, pero fue enfático en la necesidad de no generar pánico innecesario, recordando la innegable realidad geográfica del sector. "No hay que llamar a la alarma pública. ¿Por qué? Porque Licantén está ubicado en la primera terraza del Río Mataquito", sentenció.
Para concluir, la autoridad regional precisó que ante cualquier evento meteorológico con precipitaciones mayores a lo normal en esa cuenca, "existe una alta probabilidad de inundación, como lo ha tenido en los últimos 20 años Hualañé, Curepto y Licantén por el Río Mataquito".