Ricardo Ardiles: A 33 años de la partida del mártir de Carabineros que entregó su vida en la ruta
El cabo primero falleció trágicamente mientras prestaba auxilio en un accidente de tránsito en la Ruta 5 Sur. A más de tres décadas de su partida, su hermana, Yolanda Ardiles, relató a VLN Radio el profundo impacto familiar y la inquebrantable admiración que aún conservan por la institución policial.
Hace 33 años, la comuna de Curicó lamentó la trágica pérdida de uno de los suyos. El cabo primero Ricardo Gonzalo Ardiles Troncoso, un joven carabinero que ingresó a la institución en 1982, falleció en acto de servicio mientras cumplía labores en la Tenencia de Carreteras Curicó. Su repentina partida dejó a su viuda, María Carolina García, junto a dos pequeños hijos de 5 y 7 años, además de un bebé en gestación.
El fatal accidente ocurrió mientras el uniformado y su patrulla prestaban auxilio a los heridos de un siniestro vial previo. En medio del procedimiento, un camión que transitaba a exceso de velocidad en dirección al sur no advirtió la emergencia, impactando violentamente. La carga y el vehículo pesado cayeron sobre la unidad policial, provocando la muerte instantánea del funcionario.
A más de tres décadas de aquel fatídico día, su hermana Yolanda Ardiles conversó con VLN Radio, reviviendo el dolor de la noticia que le fue comunicada mientras residía en Los Ángeles. "Llegaron dos carabineros en moto a avisarme que había fallecido un hermano. Yo le dije, ¿cuál de todos? Es que tengo tres hermanos que son carabineros. Ahí me dijeron Ricardo, el más chico", relató con profunda tristeza.
Yolanda, quien es la mayor de los hermanos y que ayudó a criar a Ricardo, detalló que el fatal hecho se produjo cuando él trabajaba "en la tenencia carretera de Teno" y acudió a un procedimiento en la cuesta de Quilvo. "Ahí se le salió el carro de arrastre e impactó sobre el radiopatrulla. Mi hermano falleció al tiro", recordó.
El impacto de la tragedia fue devastador para Yolanda, sumiéndola en una profunda depresión. Esta situación familiar motivó un cambio radical de vida: su esposo le propuso mudarse a la comuna maulina para estar más cerca. "Mi esposo me dijo 'tú no podís seguir así, tienes tres niños, así que nos vamos para Curicó'", explicó, revelando cómo lograron radicarse y conseguir su actual hogar.
Hoy, los restos del cabo primero Ardiles, quien fue ascendido de manera póstuma, descansan en el mausoleo de Carabineros ubicado en el cementerio de Curicó. Recientemente, el recinto inauguró un acceso pavimentado de 102 metros, obra que facilita las visitas en los meses de lluvia, instancia en la que Yolanda también estuvo presente.
A pesar del dolor que marcó su historia familiar, el respeto y cariño de Yolanda por Carabineros de Chile se mantiene intacto. "Yo siempre levanto las manos, yo le digo siempre al Señor, Señor, bendice a los carabineros que van pasando porque han pasado tantas tragedias con los pobres carabineros. No sé por qué hacen esa maldad", expresó, condenando las faltas de respeto que a menudo sufren los uniformados en su labor diaria.
"Nosotros amamos a los carabineros y esa carrera, que es tan importante porque ellos ayudan harto a todas las personas. Ellos no miran nada, ellos van y ayudan nomás", concluyó emocionada la hermana del mártir, dejando en claro que el legado y el sacrificio de Ricardo Ardiles siguen vivos en la memoria de los curicanos y de su familia.