Debido al gran número de cirugías que no pueden realizarse por pacientes que no se presentan, el Servicio de Salud del Maule (SSM) está desarrollando una campaña para generar consciencia en la comunidad sobre la importancia de asistir a estas operaciones.
De acuerdo a
las cifras entregadas por el organismo, durante 2018 en la región del
Maule se suspendieron 3.128 cirugías. En 919 de estos casos, la causa fue que el
paciente no se presentó pese a haber confirmado su hora, según establece el
protocolo.
En lo que va
de este año 2019, ya se han reportado 339 operaciones sin realizar por este
motivo. Cabe señalar que, en la región, los establecimientos que realizan estas
intervenciones corresponden a los hospitales de Curicó, Linares, Talca, Cauquenes,
Constitución, Parral y San Javier.
La enfermera
asesora de Pabellón y Esterilización del SSM, María Trinidad Ramírez, destacó
la importancia de cumplir con este compromiso y cuidar la salud.
“Es
importante hacer un buen uso de los recursos hospitalarios, realizar todas las
consultas necesarias en las instancias previas a la cirugía, coordinar con
tiempo los aspectos laborales y familiares para evitar que eventualidades le
impidan asistir a su intervención quirúrgica y seguir al pie de la letra todas
las indicaciones para el día de la cirugía”, dijo la profesional.
Además,
agregó que “la población debe informar al establecimiento cualquier
circunstancia que le afecte, con la mayor antelación posible. Si existen
posibilidades de que no pueda asistir por problemas personales, si presenta
fiebre, resfrío, diarrea, vómitos, infecciones, debe dar aviso lo antes posible
para reagendar su cirugía y permitir a otra persona acceder a una intervención
quirúrgica.”
Esta
situación acarrea numerosas complicaciones, tanto para las personas como para
la red de salud. “Las cancelaciones de cirugías electiva representan un riesgo
para quien no asiste, ya que puede complicar aún más su problema de salud e
impide resolver casos de otras personas, que también requieren una intervención
quirúrgica.”
“Lo anterior
enlentece la resolución de listas de espera y además aumenta el gasto en salud,
ya que la hora de pabellón es costosa. Se requieren aproximadamente $ 366.000
pesos para hacerlo funcionar y cuando un paciente no se presenta, deja sin uso
un quirófano que se encontraba preparado para su cirugía (insumos,
profesionales y técnicos)”, señaló la enfermera Ramírez.