El gobierno de Perú inició la construcción de una zanja en la zona de Chacalluta, colindante con la frontera chilena. Esta medida, que también se replica en el lado peruano, tiene un propósito distinto al de controlar la migración.
Las autoridades peruanas detallaron que las excavaciones responden a necesidades logísticas para el transporte de carga pesada. Los trabajos se enmarcan en un proyecto para mejorar la plataforma de cruce de camiones en la zona de control de Santa Rosa.
Eduardo Sánchez, gerente de infraestructura del Gobierno Regional de Tacna, explicó que la obra busca optimizar el flujo de camiones. El objetivo es evitar que estos vehículos obstaculicen el paso de buses y autos particulares, acelerando así los tiempos en el control fronterizo.
La zanja tendrá una extensión de 200 metros, con una profundidad y ancho de dos metros. Un pequeño cúmulo de tierra servirá para delimitar el paso, facilitando una circulación más eficiente en el cruce internacional.