Un reciente informe de la Dirección de Presupuestos (Dipres), titulado "Proyecciones de gasto público en Chile 2025-2050", analiza la tendencia del gasto público a largo plazo en el país. La entidad, encabezada por Javiera Martínez, estima que el gasto público continuará su crecimiento a pesar de los esfuerzos por contenerlo.
El estudio destaca que, si bien la responsabilidad fiscal ha sido "uno de los pilares de la política económica en Chile durante los últimos 25 años", factores como el menor dinamismo económico reciente, el uso de holguras durante la pandemia y el incremento de demandas sociales han "tensionado las cuentas públicas". En este contexto, el documento subraya que "el análisis de las proyecciones de gasto, especialmente aquellas de largo plazo adquiere centralidad", emitiendo una fuerte alerta sobre el envejecimiento de la población.
"El envejecimiento demográfico constituye la presión más significativa para las próximas décadas, con un impacto sustantivo en salud, pensiones y cuidados de larga duración", se asegura en el informe. A esto se suman "requerimientos crecientes asociados a la transición climática, al aumento de demandas sociales en áreas como vivienda, educación y seguridad pública, y a obligaciones institucionales emergentes en ámbitos como infraestructura penitenciaria, medicamentos de alto costo y pago de intereses de la deuda".
El estudio detalla que Chile ha experimentado un cambio demográfico profundo en las últimas décadas. "El descenso de la fecundidad y el aumento de la esperanza de vida han generado un proceso de envejecimiento poblacional acelerado que se espera se acentúe en el tiempo", señala el documento. Se proyecta que las personas de 65 años o más pasarán de representar el 8% de la población en 2021 a un 25% en 2050. Paralelamente, el grupo de menores de 15 años disminuirá su participación del 27% en 2021 al 14% en 2050. "Esto implica que la población económicamente activa (entre 15 y 65 años) pasará de un 65% actual a un 61% en 2050, caída que se profundizará en el tiempo", añade el texto.
En este escenario, la Dipres proyecta que los gastos en salud y pensiones concentrarán gran parte del esfuerzo fiscal futuro, "configurándose como los pilares de presión estructural de más difícil contención".
En el sector salud, las estimaciones muestran un incremento significativo desde el 5,6% del PIB en 2024 "a un nivel cercano al 12% del PIB en 2050, impulsado por el crecimiento del gasto hospitalario asociado al envejecimiento y a la mayor carga de enfermedades crónicas". Esta trayectoria implica que, hacia mediados de siglo, el Ministerio de Salud representará aproximadamente el 40% del gasto del Gobierno Central, "convirtiéndose en el componente más determinante para la sostenibilidad fiscal", advierte el informe.
Por su parte, se estima que, debido al mayor gasto en pensiones, "hacia 2050 el Ministerio del Trabajo y Previsión Social representará alrededor del 20% del gasto total del Gobierno Central, convirtiéndose en el segundo mayor componente del presupuesto".
"El comportamiento del gasto en salud y pensiones ilustra la magnitud del desafío que plantea la transición demográfica", subraya la Dipres.
Finalmente, la entidad dependiente del Ministerio de Hacienda estima que "el gasto total del Gobierno Central aumentará desde aproximadamente 25% del PIB en 2026 hasta bordear el 29,7% del PIB hacia 2050".