El tribunal de Lyon dictó la máxima pena contra el chileno por el asesinato premeditado de su exnovia en 2016. Su defensa anunció un recurso de casación.
El chileno deberá cumplir una pena de 28 años de cárcel, además de pagar más de $163 millones a la madre, el padre, las hermanas y el novio de la víctima