"Es tan grave como traficar cocaína": Experto alerta sobre el peligroso aumento del consumo de codeína en Curicó

El director de la carrera de Química y Farmacia de la Universidad del Desarrollo, Heriberto García Escorza, detalló los peligros asociados al abuso de este medicamento, cuya venta ilegal es penada por la ley de drogas. Además, entregó recomendaciones para que los padres puedan detectar a tiempo esta adicción en jóvenes.

06 de Abril del 2026 · 17:00
"Es tan grave como traficar cocaína": Experto alerta sobre el peligroso aumento del consumo de codeína en Curicó
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Por Marco Andrés Retamal

Con información de Sala de Prensa

Tras las recientes denuncias vecinales sobre el consumo de medicamentos para fines recreativos en plazas públicas de Curicó, expertos han encendido las alarmas sobre el uso ilícito de jarabes sicotrópicos. Para abordar esta preocupante situación, Heriberto García Escorza, director de la carrera de Química y Farmacia de la Universidad del Desarrollo, profundizó en los riesgos sanitarios y las implicancias legales que conlleva el abuso de la codeína.

El especialista explicó que este medicamento tiene un fin clínico específico: tratar cuadros de tos compulsiva "que no paran con nada", detallando que "la única forma de detener la tos es tomando este jarabe". Por ello, su venta exige una estricta regulación. "Esto significa que ninguna farmacia puede vender sin retener la receta de tratamiento que extendió el médico", afirmó.

Sin embargo, su comercialización irregular conlleva severas penas. García advirtió que "si hay mucho consumo de esa sustancia alrededor, es porque alguna farmacia cercana a esa plaza está vendiendo sin receta", lo cual puede derivar en la clausura del local por parte de la Seremi de Salud y ser investigado como un delito penal. "Es tan grave como traficar cocaína, como traficar tussi. Es así de grave el tráfico que está haciendo esa farmacia al estar vendiendo la codeína en jarabe sin receta", enfatizó.

El consumo recreativo de este fármaco, que pertenece a la familia de los opioides, representa un riesgo de carácter vital. El académico describió que los jóvenes suelen mezclar el contenido del jarabe con alcohol o bebidas energéticas, lo que "produce una euforia tremenda, después una depresión que en el fondo hace que la persona se caiga al suelo en términos de sueño y pérdida de consciencia". Este ciclo provoca que el usuario "después requiere de nuevo consumir por lo altamente adictivo que es para volver de nuevo a estar estable". En los casos más severos, la falta de control sobre las cantidades ingeridas puede ser fatal: "una persona que consuma esto sin ningún control podría darle hasta un paro cardíaco".

Ante este complejo escenario, resulta fundamental que las familias estén atentas a las señales de alerta. El profesional indicó que los síntomas físicos y anímicos son notorios: "el chico va a estar eufórico un rato y luego va a estar somnoliento, decaído, sin ganas de hacer nada, con cierta depresión, se va a ahogar mucho, va a andar caminando y se va a cansar". Asimismo, recalcó que el hallazgo de envases abandonados es una evidencia innegable de venta ilegal cercana. Por ello, instó a las autoridades a fiscalizar exhaustivamente que la cantidad de recetas retenidas concuerde con el stock vendido en los recintos farmacéuticos.

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