Salud y Bienestar

La pérdida auditiva avanza en silencio: El desafío para detectarla a tiempo y lograr una atención inclusiva

Esta condición afecta el desarrollo infantil, la autonomía de los adultos mayores y la calidad de vida de la población. Ante esto, la red asistencial regional ha fortalecido la pesquisa precoz, el acceso a tratamientos mediante garantías GES y estrategias pioneras, como la Unidad de Salud para la Comunidad Sorda inaugurada en la comuna de Molina.

10 de Marzo del 2026 · 08:51
Servicio de Salud del Maule

La pérdida auditiva es una condición frecuente que puede mermar el desarrollo durante la infancia, reducir la autonomía en la tercera edad y afectar drásticamente la calidad de vida a lo largo de todo el ciclo vital. Por este motivo, en la región del Maule, el Servicio de Salud Maule (SSM) ha fortalecido diversas estrategias para asegurar la detección precoz, el acceso oportuno al diagnóstico y la rehabilitación inclusiva, enfocándose especialmente en niños, personas mayores y comunidades rurales. Al respecto, Daisy Méndez, asesora del Departamento de Atención Primaria de Salud (APS) y Programas de Salud de la institución, destacó que la audición “es la base de la comunicación, del aprendizaje y de la participación social. No se trata solo de escuchar sonidos, sino de garantizar autonomía, interacción y calidad de vida en todas las etapas”.

En el ámbito infantil, uno de los pilares de la salud auditiva es la pesquisa temprana en recién nacidos a través del examen de emisiones otoacústicas, el cual se realiza antes del alta en las maternidades. Este procedimiento es vital para descubrir alteraciones a tiempo e iniciar las intervenciones de manera oportuna. La profesional explicó que “cuando la pérdida auditiva no se identifica a tiempo, puede impactar el desarrollo del lenguaje, el rendimiento escolar y la integración social del niño. Por eso la detección temprana es fundamental”. En esta línea, cabe destacar que los menores de cuatro años diagnosticados con hipoacusia cuentan con Garantías Explícitas en Salud (GES), lo que asegura su pesquisa, confirmación diagnóstica, tratamiento y respectivo seguimiento dentro de la red pública.

Por otro lado, la región enfrenta importantes desafíos respecto a la alta prevalencia de pérdida auditiva en adultos mayores, sumado a la exposición prolongada al ruido ambiental o laboral, sobre todo en los sectores agrícola e industrial. Si esta condición no es abordada de forma oportuna, los pacientes pueden sufrir un deterioro funcional, aislamiento social y una importante disminución de su calidad de vida. No obstante, las personas de 65 años o más que padecen hipoacusia bilateral también están cubiertas por el sistema GES para acceder a su diagnóstico, tratamiento y rehabilitación. Ante este escenario, Méndez enfatizó que “es importante consultar ante cualquier sospecha: dificultad para comprender conversaciones, necesidad de subir el volumen de la televisión o presencia de ruidos persistentes. No debemos normalizar estas señales”.

Para reducir las históricas brechas de acceso, el Servicio de Salud Maule ha impulsado innovadoras iniciativas de atención inclusiva, destacando la Unidad de Salud para la Comunidad Sorda en la comuna de Molina. Este dispositivo, que es una experiencia pionera en el Maule y la segunda de su tipo a nivel nacional, incorpora pertinencia cultural y lingüística al facilitar la atención mediante la lengua de señas chilena, derribando así las barreras comunicacionales que históricamente han enfrentado las personas sordas en el sistema sanitario. Sobre este importante avance, la asesora señaló que “avanzar hacia una atención comprensible y sin barreras es parte de nuestro compromiso como red. La inclusión mejora la calidad y la seguridad de la atención”.

Además de impulsar programas de resolutividad en la Atención Primaria para disminuir las listas de espera y facilitar la evaluación por especialistas y la entrega de audífonos, los expertos de la red asistencial recalcan que la prevención sigue siendo un factor clave para proteger la audición. Para cuidar la salud auditiva, se recomienda evitar la exposición prolongada a ruidos intensos o ambientes ruidosos, junto con utilizar siempre protectores auditivos en trabajos o actividades de alto impacto sonoro. Asimismo, sugieren mantener un volumen moderado al momento de usar dispositivos electrónicos, realizar controles de salud periódicos en todas las etapas de la vida y acudir a un médico ante la presencia de zumbidos, dificultad para entender conversaciones o la necesidad de subir constantemente el volumen del televisor.

El trabajo de la red asistencial maulina apunta a consolidar una atención cada vez más oportuna, fortaleciendo la prevención y la rehabilitación de los pacientes en todo el territorio. Para finalizar, la representante del Servicio de Salud Maule concluyó que “el desafío es seguir acercando estas prestaciones a la comunidad y avanzar hacia una salud más accesible para todos. Detectar a tiempo y eliminar barreras de comunicación es clave para mejorar la calidad de vida de las personas”.