Espectáculos y TV

La historia detrás de la fallida defensa de Hualañé que el 'Rucio' Bobadilla preparó para Don Francisco

En la década de los ochenta, el animador de Sábados Gigantes criticó en televisión el estado de unos perros famélicos que observó en la ruta J-60, desconociendo que se trataba de galgos. Un vecino compró una filmadora para desmentirlo, pero un accidente tecnológico frustró su respuesta.

05 de Junio del 2026 · 09:51
ARCHIVO VLN

En la memoria colectiva de muchos habitantes de la costa curicana sigue vivo el recuerdo del paso del animador "Don Francisco" (Mario Kreutzberger) por la zona, durante las grabaciones de su popular segmento "Usted no conoce Chile" para el programa Sábados Gigantes. En aquel entonces, el conductor recorrió diversas comunas de la provincia, destacando los paisajes, pero también realizando una crítica que no cayó nada bien entre los lugareños.

Durante su trayecto por la ruta J-60, específicamente en un sector cercano a Licantén conocido como Placilla, el animador observó a un grupo de perros sumamente delgados a un costado del camino. Su apreciación fue contundente: afirmó en televisión abierta que los animales evidenciaban el abandono y la pobreza de la gente de la costa, quienes ni siquiera tenían cómo alimentar a sus mascotas. "Cerca de Licantén, en un sector denominado Placilla, vio unos perros tan flacos que él contó que le daba lástima ver que la gente era tan pobre que los perros ni siquiera comían", relata un testigo de la época.

Sin embargo, Don Francisco ignoraba un detalle fundamental: los canes en cuestión no estaban desnutridos, sino que pertenecían a la raza de los galgos, conocidos localmente como "perros liebreros", cuya contextura natural es delgada. "Queríamos responderle cariñosamente que está equivocado, que los perros eran de raza y donde se les veía las costillas no era que la gente fuera tan pobre, sino que era la raza de perro", recuerda José Renato Bobadilla.

Conocido en la zona como "El Rucio", Bobadilla, quien hoy tiene 86 años, decidió no quedarse de brazos cruzados ante lo que consideraba un comentario destructivo hacia su comuna. Con recursos propios, adquirió una cámara filmadorauna verdadera rareza tecnológica en el Chile de principios de los ochenta— con el firme propósito de registrar las bellezas de Hualañé y enviarle una respuesta al animador. "Por eso me impresionó, entonces compré una cámara para poderle responder. Quería mostrarle lo que era Hualañé, cómo era su gente", señala Bobadilla.

Su ambicioso plan comenzó con una travesía hacia la cima del cerro Maica. Allí, pasó toda la madrugada esperando el momento perfecto para capturar los primeros rayos del sol iluminando el valle del Mataquito. Sin embargo, la inexperiencia y la potencia de la luz solar le jugaron una mala pasada: los rayos ingresaron directamente por el lente, quemando irremediablemente el sensor del equipo de grabación y frustrando su respuesta televisiva. "No pude porque se me quemó la cámara", lamenta Bobadilla al recordar el incidente.

Pese al fracaso del proyecto audiovisual, el esfuerzo de Bobadilla no pasó desapercibido para las autoridades locales. El entonces alcalde de Hualañé, Jaime García Huidobro, valoró su iniciativa en defensa de la comuna y le brindó apoyo económico para reparar el costoso equipo dañado. "Él gentilmente, viendo el esfuerzo y el empeño que le había hecho, me pagó la mitad de la reparación de la cámara", recuerda con gratitud "El Rucio".

Más allá de esta anécdota, que ocurrió antes de 1983, José Renato Bobadilla continuó siendo una figura activa en la zona. Además de orientar a los agricultores dedicados al cultivo del tabaco, su pasión por las comunicaciones lo llevó a fundar la primera frecuencia radial de Frecuencia Modulada (FM) en Hualañé, la desaparecida Radio Paula, marcando un hito en la radiodifusión comercial de la costa curicana.