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¿Aprenderemos algo de esta pandemia?

Necesitamos movilizar nuestros recursos, cognitivos, metacognitivos, afectivos sociales y éticos para aprender y salir fortalecidos de la crisis actual.

25 de Mayo del 2020 · 23:33
Cryptographer / Shutterstock (CC)

La crisis de COVID-19 nos sitúa ante dilemas e incertidumbres y nos exige respuestas. Hemos de cooperar en la solución del problema, en la medida de nuestras posibilidades, con nuestra acción responsable y compromiso personal.

La actual coyuntura nos ha abierto los ojos en algunas cuestiones: la falta de UCIS y respiradores en los hospitales, la carencia de equipos individuales de protección, la debilidad de la industria nacional para su producción y la necesidad de más profesionales de la salud.

Contamos con excelentes profesionales, pero nuestro sistema sanitario presenta debilidades que habrá que corregir dándole la prioridad necesaria.

En su intervención en TED con motivo de la crisis del ébola, Bill Gates llamó a los gobiernos a hacer lo necesario para prevenir lo que él intuía que iba a venir. Solo aprendiendo de la situación actual conseguiremos que la próxima nos coja preparados.

¿Cómo aprendemos?

El aprendizaje, una de las vías fundamentales que tiene el ser humano para crecer y mejorar, supone cambiar la conducta y las estructuras mentales. Las dificultades nos activan para buscar soluciones que nos permitan avanzar.

El problema actual es complejo y ha sacudido nuestros esquemas. ¿Quién iba a pensar que, en el siglo XXI, tendríamos que recluirnos en casa acosados por un enemigo invisible que puede matarnos? ¿Cómo reaccionar frente a esta situación de peligro para todos? Aprendiendo.

El aprendizaje exige movilizar recursos cognitivos, metacognitivos, afectivos, sociales y éticos:

Estamos ante una realidad que nos sacude: la de nuestra vulnerabilidad como individuos (podemos perder nuestro trabajo, podemos enfermar seriamente y morir, incluso). Pero también como colectivo, tanto en nuestro entorno cercano (nuestra familia, amigos y conocidos pueden sufrir la enfermedad o el despido, la carencia de recursos) y no tan cercano (nuestro vecindario, barrio, municipio, país… la humanidad entera, se ven golpeados por la pandemia).

Tenemos, pues, que movilizar nuestros recursos, cognitivos, metacognitivos, afectivos sociales y éticos para aprender, para salir fortalecidos y mejorados de la crisis.

¿Qué aprender de esta pandemia?

El que firma este artículo está aprendiendo cosas. El contexto actual está afinando estos aprendizajes:

Bernardo Gargallo, Catedrático de Teoría de la Educación, Universitat de València

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.