Ministra de Seguridad: "Déjennos trabajar, los resultados no pueden ser inmediatos"
Trinidad Steinert, titular de la cartera de Seguridad, aborda las críticas por la lentitud en la implementación de políticas y defiende la estrategia gubernamental, reconociendo la necesidad de mejorar la comunicación.
La ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, reconoció sentirse "cuestionada" tras un complejo inicio en la cartera, una de las que generaba mayores expectativas en el gobierno de José Antonio Kast. A pesar de la presión ciudadana por ver resultados concretos en la lucha contra la delincuencia, la secretaria de Estado asegura que existe un plan estratégico en marcha y que los frutos de su gestión se verán reflejados a fin de año.
La promesa de campaña del actual Presidente Kast se centró en una política de "mano dura" contra la delincuencia, el control territorial y el combate al crimen organizado. Sin embargo, la percepción general es que aún existe una deuda en estas áreas. Ante esta inquietud, la ministra Steinert explicó que el plan se basa en tres ejes estratégicos, uno de los cuales es "retomar el control de las calles, en sentido amplio". Esto implica recuperar el dominio sobre rutas, fronteras, comunas, plazas, puertos y cárceles para enfrentar al crimen organizado. Detalló que se han realizado operativos coordinados desde el inicio, enfocados no solo en detenciones, sino también en la incautación de drogas, armas y vehículos robados, marcando así la presencia del Estado en el territorio.
Al ser consultada sobre las diferencias con la gestión anterior, Steinert señaló que, si bien los operativos ya existían, la diferencia radica en la forma de diseñarlos. "Carabineros trabajando junto a Investigaciones en el caso del norte o en puertos o caletas, con policía marítima y otros actores del Estado, como Senda o servicios de salud. Estamos abordando el fenómeno criminal en su conjunto", afirmó. Otro eje fundamental es la "eficiencia y la eficacia de las policías", destacando los anuncios presidenciales para mejorar la formación y los salarios de los carabineros. Se planea un proyecto en las próximas semanas para duplicar los ingresos de los aspirantes y modificar la malla curricular, con el objetivo de aumentar la dotación policial a 90 mil efectivos en cuatro años.
Respecto a la percepción de lentitud en las políticas públicas de seguridad, la ministra reconoció la "ansiedad de la ciudadanía" y la "sensación de que se va en deuda", pero enfatizó que "la realidad nos demuestra que eso es muy difícil, pero estamos haciendo todo para que sea lo antes posible". Aseguró que se trabaja "con los pies en la tierra y con sentido común", implementando una estrategia clara.
En cuanto a los plazos para observar resultados, Steinert recordó su experiencia como fiscal regional en Arica y Tarapacá, donde la baja en la tasa de homicidios tomó alrededor de dos años. "Un plazo razonable, diría que por lo menos de aquí a fin de año", indicó, añadiendo que la tasa de homicidios se publica semanalmente para transparencia.
La ministra también abordó la controversia generada por la publicación semanal de las cifras de homicidios, explicando que fue una solicitud presidencial para "transparentar las cifras vayan en aumento o a la baja". "Hay que asumir un costo en pos de la transparencia", declaró. Si bien reconoció que los homicidios a la fecha son menores que el año pasado, subrayó que "un homicidio igual impacta a la comunidad".
Al reflexionar sobre la sensación de lentitud, Steinert admitió una "falta de experiencia" en la comunicación de las acciones gubernamentales. "Como fiscal llevaba a cabo mi investigación, llevaba a juicio oral y no comunicaba por la sentencia. Acá me ha faltado saber comunicar y transmitir a los medios, a las autoridades, al Congreso, lo que se está haciendo", reconoció. Aclaró que no se trata de una distorsión entre expectativas y realidad, sino de un error en la comunicación de su trabajo.
La estrategia de seguridad se diferencia de la anterior por "incluir múltiples actores" y por una "presencia de la ministra de Seguridad mucho más en terreno". Steinert enfatizó que estar más en contacto directo con la problemática permite "recoger desde primera fuente" y generar soluciones más "inmediatas" y "eficientes".
Sobre el ámbito legislativo, la ministra defendió el proceso de elaboración de proyectos, señalando que "uno no puede mandar una ley simplemente con cuatro ideas, se tiene que hacer un trabajo serio". Mencionó el análisis del juicio oral en ausencia, las agravantes para la responsabilidad penal adolescente y la inversión de la carga de la prueba como iniciativas en curso. El objetivo es fortalecer a las policías y dar tranquilidad a la comunidad mediante una persecución penal más eficiente y penas acordes a la gravedad de los hechos.
En relación con las penas, Steinert expresó su visión de que "en algunos delitos es necesario que no se impongan las penas mínimas". A través de las agravantes y el juego de atenuantes y agravantes, se busca entregar herramientas al Ministerio Público y al Poder Judicial para que las penas no se apliquen en su mínimo, el cual considera "muy poco" en ciertas conductas.
Al ser consultada sobre la afirmación de que el gobierno anterior "desarmó moralmente a las policías", la ministra coincidió en que hubo una época donde "la autoridad de Carabineros no era respetada". Por ello, consideró fundamental "volver a establecer esas confianzas y respetar la institucionalidad".
En cuanto al enfoque general, Steinert apuesta por una estrategia que combine "ambas" miradas, la represiva y la preventiva, asegurando que "no son excluyentes: cometido el delito, las máximas penas".
Sobre la demora en la expulsión de ciudadanos venezolanos en situación irregular, la ministra explicó que la responsabilidad del Ministerio de Seguridad abarca la detección de ingresos irregulares y la notificación de expulsión. Sin embargo, la materialización de la expulsión, incluyendo la coordinación con el Ministerio del Interior y Cancillería, escapa a su cartera. "Sé que ellos han hecho tremendos esfuerzos para concretarlas", añadió.
Reiterando su sentir, Steinert afirmó: "Me he sentido cuestionada, sí. Ha habido cuestionamientos. Pero creo que también obedece a una ansiedad de la comunidad, de la ciudadanía, de distintos actores. Y es entendible. Lo único que les digo es déjennos trabajar, lo estamos haciendo, pero los resultados no pueden ser inmediatos".
Sobre el episodio de la solicitud de renuncia a la subdirectora de Inteligencia de la PDI, la ministra aseguró que no dejó de trabajar y que las relaciones con el director, Eduardo Cerna, están en buen pie. "Para mí es algo superado", sentenció, desestimando cualquier debilitamiento en la relación con la policía civil y aclarando que no se extralimitó en sus atribuciones, ya que fue una decisión del director.
Finalmente, Steinert mencionó que el Presidente Kast fue informado de la situación con la PDI y la respaldó, entendiendo el contexto. "Él entendió que había un tema que él, de hecho, aclaró de cierta forma", concluyó.