Con el equipo preparado y a la espera de la ceremonia de juramento del próximo 11 de marzo, el diputado electo por el distrito 17, Guillermo Valdés (Partido de la Gente), delineó los principales ejes que marcarán su gestión parlamentaria. El futuro legislador, quien aseguró venir "desde el mundo privado" y "de la calle" tras 30 años en el sector agrícola, busca marcar una diferencia con el político tradicional.
"Queremos devolver la política a las manos de la gente", enfatizó Valdés al ser consultado sobre el sello que buscará imprimir en su periodo. "Queremos trabajar con la gente y no solo con nuestros asesores. Queremos escuchar y acercarnos mucho a la ciudadanía", agregó el diputado electo, destacando que su motivación nace del "desencanto" de la población con la política convencional.
Frente al inminente cambio de mando y el inicio del gobierno del Presidente electo José Antonio Kast el representante del Partido de la Gente definió su postura: "Nosotros nos situamos en una oposición colaborativa". Valdés aclaró que, si bien no pertenecen a la misma línea política, "todo lo que sea en beneficio de la ciudadanía, todos los proyectos de ley que sean en beneficio de la gente, van a ser apoyados y aprobados por nuestro sector político".
Sin embargo, el diputado electo no escatimó en críticas al evaluar el estado actual del país. "Creo que este país no se cae a pedazos, comparto un poco la opinión del presidente saliente, sin embargo, me parece que estamos jugando al filo", advirtió.
En ese sentido, apuntó a la vulnerabilidad de las instituciones, señalando que "nuestras instituciones están siendo permeadas por la delincuencia (...). Se están robando muchos recursos que deben ser destinados a la comunidad". Además, hizo un llamado de atención respecto a Gendarmería, calificando como "inhumano" que existan funcionarios con turnos de 100 días seguidos debido a la falta de dotación, proponiendo un trabajo conjunto para apoyar a dicha institución.
Finalmente, en materia de seguridad regional, Valdés abordó tanto el aumento de delitos de alta connotación como los robos menores. Aunque reconoció la gravedad del llamado "robo hormiga", hizo hincapié en la necesidad de enfrentar el crimen organizado, comprometiéndose a "golpear las puertas que sean necesarias para traer el OS9 de Carabineros a la Región del Maule", departamento especializado en la detección e investigación de este tipo de criminalidad.