"Te dije que nosotros chocamos esa lanchita": Tripulantes del Cobra reconocieron colisión con la lancha Bruma
Registros de audio y texto que forman parte de la investigación muestran a los operadores del pesquero industrial asumiendo el impacto que dejó a siete pescadores de Constitución desaparecidos.
A casi un año del naufragio de la lancha artesanal Bruma, ocurrido la madrugada del 30 de marzo de 2025 frente a las costas de Coronel, nuevos y reveladores antecedentes remecen la investigación.
Registros sonoros y textuales, que forman parte de la carpeta investigativa del Ministerio Público, develan las fuertes sospechas y confesiones de los tripulantes del Pesquero de Alta Mar (PAM) Cobra, embarcación industrial perteneciente a la empresa Blumar.
Estos registros, dados a conocer inicialmente por un reportaje de Meganoticias, darían cuenta de múltiples negligencias a bordo y abrirían la puerta a un posible pacto de silencio por parte de la tripulación comercial.
Los mensajes recuperados evidencian que parte de la tripulación del Cobra asumió la responsabilidad del siniestro desde el primer momento. El tripulante Héctor Zambrano Matamala envió mensajes de texto y voz asegurando haber sentido el impacto.
En un texto inicial, Zambrano alertó a sus cercanos: "Ve las noticias, anda una lancha desaparecida acá en la Isla Santa María y nosotros anoche chocamos con algo. Capaz que haya sido la lanchita".
Días después, el 3 de abril, Zambrano envió audios confirmando sus sospechas en base a la ruta del barco. En uno de ellos, se le escucha decir con angustia: "Te dije que nosotros chocamos esa lanchita. Es que si están muertos, están dentro de la lancha po', si el barco de nosotros la partió por la mitad a la lanchita y tienen que estar adentro los cuerpos (...) son 7 familias que están sufriendo".
A esto se suma la brutal declaración por mensaje del maquinista del Cobra, Clinio Rojas Villanueva, quien confirmó diversas irregularidades durante la guardia nocturna. Rojas escribió: "Máquina, fuimos nosotros los que hundimos la lancha. [...] No los vieron porque eran las 4 de la mañana y llevaban la alarma del radar apagada". Además, agregó que "el que iba de guardia iba sentado sin mirar para delante. Yo iba durmiendo".
Por su parte, el tripulante Óscar Muñoz Heller declaró haber sentido un fuerte golpe que movió el barco completo en la madrugada y que, más tarde, se dieron cuenta de la pérdida del sonar. En una inquietante reflexión sobre las acciones posteriores del mando, Muñoz cuestionó: "Nos fuimos bien al sur, quizás fue intención del capitán para deshacerse de pistas, evidencias".
Uno de los antecedentes más dramáticos proviene de Juan Sanhueza, vigía del Cobra, quien fue hallado sin vida pocos días después de la tragedia en el mes de abril. Su hijo prestó declaración formal ante la justicia y leyó una carta con las confesiones que su padre le hizo en vida.
El joven detalló lo relatado por el vigía respecto a los radares del pesquero: "Más encima estos hueones apagan la alarma en la noche por la sensibilidad que detecta hasta un pájaro, lo cual los despierta". Según este testimonio, la desactivación de los sistemas de alerta "siendo una conducta habitual en la madrugada para que los tripulantes puedan descansar tranquilamente".
Pese a los contundentes audios de sus subordinados, el capitán del buque Cobra, Roberto Mancilla Gallardo, mantuvo firme su postura frente a que no existió ninguna colisión. Mancilla reportó a sus superiores que la embarcación se quedó "sin el sonar Simrad" durante la madrugada, señalando que el equipo arrojaba un "Error" y que el domo estaba abajo.
Sin embargo, insistió: "Estoy seguro que no colisionamos con ninguna embarcación porque no vimos nada extraño". En tanto, los peritajes demostraron que el capitán realizó al menos 7 llamadas entre las 2:58 y las 4:50 horas de la noche del impacto.
Ante el peso de estos antecedentes, Rafael Poblete, abogado que representa a las familias de los pescadores desaparecidos, apuntó directamente a la gerencia. Poblete estima que "va a tener que formalizarse por obstrucción a la investigación a altos personeros que Blumar", denunciando que el capitán llevó a declarar a marineros que no estaban de vigía y omitió el nombre del fallecido Juan Sanhueza.
En la vereda contraria, el abogado de la empresa Blumar, Alejandro Espinoza, desestimó las acusaciones. El jurista negó tajantemente la existencia de un pacto de silencio, argumentando que los aparatos del buque estaban en pleno funcionamiento.
Además, advirtió que de haber existido una colisión, habría responsabilidad de la lancha Bruma al no tener señalada adecuadamente su ubicación aquella madrugada.
Toda esta nueva evidencia sale a la luz a horas de una jornada judicial clave. Este miércoles 18 de marzo tendrá lugar la audiencia de formalización de cargos por cuasidelito de homicidio.
El Ministerio Público comunicará los delitos imputados al capitán del Cobra, Roberto Mancilla, y a los tripulantes Luis Macaya y Jaime Sandoval. Asimismo, se formalizará a la persona jurídica de la empresa Blumar, representada por su gerente Gerardo Balbontín.
Todo esto ocurre mientras la comunidad de Constitución se mantiene profundamente enlutada a casi doce meses de la desaparición de sus siete pescadores artesanales.