Una medida de expulsión inmediata materializó la Policía de Investigaciones (PDI) en contra de un ciudadano extranjero que acababa de finalizar su tiempo de reclusión en la provincia de Curicó. El procedimiento fue encabezado por detectives de la Sección de Migraciones y Policía Internacional (SEPI), quienes dieron cumplimiento a una orden vigente emanada por el Servicio Nacional de Migraciones.
El sujeto, de nacionalidad colombiana y 34 años de edad, se encontraba interno en el Centro de Cumplimiento Penitenciario (CCP) de Molina. En dicho recinto, cumplió una condena efectiva por el grave delito de femicidio frustrado, hecho por el cual fue sentenciado por la justicia chilena.
Sin embargo, su libertad no duró más que unos instantes. Al momento de finalizar su pena y abandonar la cárcel, los oficiales de la PDI lo esperaban para notificarle la resolución administrativa que le impide permanecer en el país.
Tras su detención en la puerta del penal, el hombre fue trasladado bajo estricta custodia policial hasta la región Metropolitana. En la capital se realizarán los trámites finales para concretar su expulsión y embarque hacia su país de origen, cerrando así su paso por el sistema judicial chileno.