El equipo médico del Hospital Provincial de Curicó entregó una actualización esperanzadora pero cautelosa sobre el estado de salud del adolescente de 16 años, único sobreviviente del violento ataque ocurrido este fin de semana en el sector de Idahue Chico, en la comuna de Licantén. Si bien el menor ingresó en riesgo vital tras sufrir una brutal agresión, los especialistas confirmaron que actualmente ha logrado ser estabilizado.
El doctor Alberto Miño, jefe de la Unidad de Paciente Crítico del recinto asistencial, detalló que el paciente fue sometido a una intervención inicial en pabellón el día sábado para resolver las lesiones visibles en partes blandas.
Sin embargo, la gravedad de su cuadro radica en la presencia de múltiples fracturas, concentradas especialmente en la región craneal, lo que obligó a su traslado inmediato a la Unidad de Paciente Crítico de pediatría. En dicha unidad, el joven se mantiene intubado y bajo estricta vigilancia intensiva.
A pesar de la complejidad de las heridas, el especialista confirmó que el menor ya no se encuentra en riesgo vital inmediato, aunque enfatizó que se trata de lesiones de carácter grave. Durante la jornada de este lunes, está programada una evaluación por parte del equipo de especialistas maxilofaciales.
El doctor Miño advirtió que la situación sigue siendo delicada y que es muy probable que el joven requiera nuevas intervenciones quirúrgicas en el futuro, lo cual dependerá exclusivamente de cómo su cuerpo tolere los procedimientos y evolucione durante los próximos días.
Cabe recordar que las lesiones del adolescente fueron provocadas por un elemento contundente, según lo informado por la Fiscal Mónica Barrientos, en el mismo ataque donde falleció su madre, Priscila Devia. El joven fue rescatado en estado de semiinconsciencia desde el interior de la vivienda que el agresor, Alexis Pavez Briones, incendió antes de quitarse la vida.
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