La comunidad de Licantén y la provincia de Curicó se mantienen en vilo por la salud de Valentín, el adolescente de 16 años que sobrevivió al brutal episodio de violencia intrafamiliar registrado la mañana de este sábado en la localidad de Idahue Chico. Mientras la investigación avanza, los esfuerzos médicos se concentran en salvar la vida del menor, quien resultó gravemente herido al intentar auxiliar a su madre.
El médico jefe de urgencias del Hospital Provincial de Curicó, Mauricio Espinoza, entregó un reporte devastador sobre la condición del paciente, quien debió ser trasladado desde la costa debido a la complejidad de sus heridas. "Ingresa en estado grave debido a lesiones fundamentalmente en el cráneo (...) presenta diversas lesiones contusas complejas y fracturas", detalló el facultativo.
Actualmente, el joven se encuentra intubado, conectado a ventilación mecánica y a la espera de su evolución en la Unidad de Paciente Crítico (UCI), manteniéndose con un pronóstico de carácter reservado.
La fiscal jefe de Licantén, Mónica Barrientos, se constituyó en el sitio del suceso para coordinar las diligencias. La persecutora confirmó que el hallazgo se produjo luego de que vecinos alertaran sobre un principio de incendio en la vivienda. Al ingresar, Carabineros se encontró con la macabra escena: el cuerpo de una mujer con lesiones atribuibles a un elemento contundente y el de un hombre fallecido por ahorcamiento.
"Los funcionarios policiales se percataron que existían dos cuerpos, uno de una mujer la cual se encontraba con lesiones atribuibles a un elemento contundente, y además el cuerpo de un hombre, el cual pendía de un vínculo a la altura de su cuello", relató la fiscal Barrientos.
Para esclarecer científicamente los hechos, se dispuso la concurrencia de la Brigada de Homicidios de la PDI y de peritos del Laboratorio de Criminalística (LACRIM) provenientes de Santiago y Talca.
Las víctimas fatales fueron identificadas como Priscila Devia, de 42 años, y su expareja Alexis Pavez Briones, de quien se encontraba separada desde septiembre del año pasado. Según los antecedentes, Pavez habría atacado a la mujer y al hijo de esta, para luego incendiar la cabaña y quitarse la vida.
Mientras la comunidad intenta procesar el impacto de este crimen, se realizan los velatorios de los fallecidos en ceremonias separadas: Alexis Pavez es velado en la sede del Club Deportivo en calle Alejandro Rojas, mientras que Priscila Devia es despedida en la Iglesia Pentecostal de Licantén.
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