Un nuevo hecho delictual afectó a un local comercial en el centro de Curicó, sumándose a una seguidilla de robos que tienen como denominador común la sustracción de metales. Esta vez, el escenario fue una barbería ubicada en la calle O'Higgins, casi al llegar a la esquina de Merced, donde antisociales actuaron durante la noche para sustraer elementos de la fachada del recinto.
El dueño del local, Joaquín Pitto, se percató al llegar a trabajar que desconocidos habían escalado hasta la unidad exterior del aire acondicionado, el cual había instalado hace poco más de un mes. Los sujetos procedieron a arrancar las cañerías de cobre del sistema, dejando el equipo inutilizable. Además, el afectado relató que los delincuentes intentaron ingresar al interior del inmueble rompiendo dos candados de la entrada principal, objetivo que afortunadamente no lograron concretar.
El locatario avaluó los daños y el costo de reparación en una cifra cercana a los 180 mil pesos, un monto significativo para un emprendimiento local. Según su testimonio, este tipo de ilícitos parece ser perpetrado por personas en situación de calle o con problemas de drogadicción que buscan una reducción rápida del material en el mercado informal, vendiendo el cobre por montos ínfimos en comparación al daño que provocan a los comerciantes.
Este incidente no es un hecho aislado, sino que responde a un patrón delictual que se ha repetido en la ciudad, afectando recientemente a establecimientos educacionales como la Escuela Palestina y el Centro Educativo Integral (CEIC), además de viviendas particulares donde se han robado desde tapas de medidores hasta cañerías. Pese a la vulnerabilidad y la rabia que genera la situación, el barbero aseguró que continuará trabajando, haciendo un llamado a sus vecinos a instalar cámaras de seguridad y a cuidarse mutuamente ante la ola de robos.
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