CuriCables: Desenreden esta maraña
Columna de opinión | Sebastián Ormazábal, periodista de VLN Radio.
Los recientes cortes de energía en el Maule, algunos prolongados por más de cinco días, han puesto nuevamente sobre la mesa la fragilidad del sistema eléctrico, sobre todo por lo arcaico del suministro por parte de las compañías quehan dejado en evidencia su irresponsabilidad, al no llevar un mantenimiento correcto a las líneas. A esto, se suman los problemas que arrastran la lluvia y el viento, que causan caídas de árboles sobre el tendido provocando a su vez cortes que afectan a miles de personas.
Pero el fondo del asunto es otro y lleva siempre a las mismas interrogantes. ¿Qué se ha hecho por actualizar la forma de distribuir la electricidad? ¿Qué pasó con la intención de soterrar el cableado? ¿En qué está la ley Chao Cables, promulgada en 2019?
La norma, que busca terminar con la basura aérea en las ciudades, lleva cuatro años sin ser aplicada. En un acto de burocracia administrativa, la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel) aun no entrega el reglamento necesario . Así, se deja en la duda tanto a los municipios como a otras reparticiones públicas, quienes no tienen tan claro de quién es la responsabilidad final de obligar a hacer los retiros de cables.
Si bien esto último parece una ideal excusa para la inactividad municipal, esto no les libera de acciones quedando en evidencia que es un problema de voluntad. Ello, ya que tras ser promulgado el decreto en 2019, se realizó una exigencia a las seremis de Transporte y Telecomunicaciones, en el Maule bajo el mando de Carlos Palacios, para realizar una coordinación con las entidades edilicias y retirar los cables en desuso, con la facultad de solicitar el reembolso a las empresas involucradas.
Es así como en Curicó, se estableció un plan de trabajo entre la administración comunal, las empresas de telefonía y la Compañía General de Electricidad (CGE). Con una ordenanza vigente, lograron sacar de circulación mediante un plan desarrollado por cuadrantes alrededor de 12 mil kilos de cables, los que fueron almacenados en dependencias del Estadio La Granja.
Todo marchaba viento en popa. ¿Por qué no continuó este trabajo? Algunos sostienen que el municipio recibió críticas, debido a que no le correspondía realizar el cobro a las empresas, por lo que eran las compañías las cuales debían realizar este trabajo. Al final, todo quedó en nada y la basura aérea siguió acumulándose en el tiempo.
El retiro de cables no debiese suponer una gran labor, porque los organismos técnicos saben a qué empresa pertenece cada uno de ellos ya que están identificados por colores.
En este periodo de campañas políticas para la alcaldía de Curicó, sería conveniente que los candidatos puedan ofrecer una alternativa para disminuir la contaminación visual de la ciudad, en zonas urbanas y rurales. Además, en temporada invernal esto serviría para disminuir el riesgo de que, nuevamente, la caída de árboles cause cortes en el suministro.
Soterramiento de cables
Uno de los proyectos que siempre sale a la palestra al hablar del antiguo tendido eléctrico en altura, se relaciona al soterramiento de los cables, es decir, colocarlos bajo tierra. Sobre esta materia, existen vías a largo plazo que se pueden desarrollar desde el ámbito municipal, aunque es menester contar con la voluntad de querer proyectar este tema.
En este sentido, hay que mencionar que toda iniciativa debe ser elaborada en conjunto con el Servicio de Vivienda y Urbanismo (Serviu). Un obstáculo es su alto costo, porque no es el mismo tipo de cable ya que está adaptado para ir bajo el suelo. Esto podría solucionarse, por ejemplo, abarcando solo zonas céntricas dado que en sectores residenciales los usuarios son quienes deben asumir el costo. El ítem por mantención, que cada mes aparece en la boleta, subiría en 7 a 10 veces su valor, lo que sería insostenible con la reciente alza en las tarifas.
Si bien el monto de inversión sería elevado, este puede ser amortiguado en el tiempo. Desde el municipio y el Serviu, se puede generar un proyecto financiado por el Gobierno Regional del Maule, el cual mediante convenio podría adjudicar el presupuesto. Sin embargo, es una iniciativa proyectada a largo plazo y dejaría en suspenso el respaldo de quienes ostenten el cargo de gobernador, con mandatos de cuatro años que en principio no verán el trabajo terminado.
Cabe señalar que el soterramiento no es nuevo en Curicó. Por ejemplo, la nueva Avenida Alessandri tiene un tramo de cables bajo tierra. En Talca, también existen arterias en las cuales se han desarrollado estos proyectos, con un éxito que si bien no está a la vista de la ciudadanía, se reconoce en situaciones como las vividas durante los últimos sistemas frontales.
Expertos señalan que el valor del cable soterrado es mayor que el del cable convencional que va por vía aérea. Ante eso, hay que tomar en consideración que tiene bastantes ventajas para los clientes, además de que que el costo de mantenimiento y de incidencias como las que estamos pasando disminuyen.
Así, parece necesario que desde el Estado se empuje un cambio más rápido de parte de las compañías eléctricas, asícomo también de los municipios de la mano con los gobiernos regionales. Estos últimos pueden hacer suya la responsabilidad de ser parte de estos cambios, en un sistema que claramente quedó obsoleto y que más que un buen servicio, sólo produce dolores de cabeza.