En la línea correcta
Columna de opinión Sebastián Ormazábal | Periodista VLN Radio.
Debemos entender que el Parque Cerro Carlos Condell ya no es el mismo. Se busca mejorar y, más que ser un espacio restrictivo, el objetivo es normar su funcionamiento en base a un cambio de giro.
Al margen de esto, desde el Concejo Municipal de Curicó concuerdan que debe ser abierto a toda la comunidad, con un resguardo medioambientalista, dando un impulso deportivo y un fuerte énfasis a la seguridad tanto de las personas como del mobiliario público, una metamorfosis con el fin de dejar atrás el libertinaje de antaño.
Esto es sin duda un cambio positivo por donde se le mire, aunque tomará tiempo que se internalicen las modificaciones y se entienda que esto se adosa a una serie de exigencias de orden administrativo, a las que tendremos que acostumbrarnos pero que necesariamente buscan hacerle honor a su denominación como parque.
Actualmente, la administración del “cerro isla” correspondea la Corporación de Deportes de Curicó, aunque también intervienen la Dirección de Aseo y Ornato y la Dirección de Gestión Medioambiental, quienes buscan resguardar el llamado “pulmón verde” en diversos ámbitos.
El cambio comenzó a gestarse hace 13 años, con el llamado plan “Cerros para el Bicentenario”, bajo la presidencia de Michelle Bachelet. Fue en los periodos de los alcaldes, Hugo Rey y Javier Muñoz, que se comenzaba a materializar una inversión de $3 mil millones para realizar una modificación sustancial en toda la superficie del cerro.
A la fecha, se han invertido $1.800 millones en obras como los parques Muévete y de la Familia, además del skatepark actualmente en construcción. A ello hay que sumarle las áreas de asados y picnic, la implementación de los miradores e incluso el proyecto que contemplaba el arreglo del funicular. Esto último fue incluido dentro de la “propuestas de desarrollo” presentadas al Gobierno a través del delegado presidencial regional del Maule, Humberto Aqueveque, aunque es poco probable que se vea un avance en el corto plazo, considerando además que los costos de funcionamiento son altísimos.
Ahora, las autoridades también deben ponerse en la vereda del usuario. En este sentido, los problemas y reclamos han apuntado a las restricciones en el acceso para vehículos en horarios determinados, así como también a las horas de cierre.
Parte de la ciudadanía siente que las normas restan libertad a los visitantes, aunque existe una importante masa que valora el cierre en ciertos momentos del día, donde la delincuencia pueda aprovechar las fragilidades en torno a la vigilancia. El Parque Cerro Carlos Condell ha sido escenario de lamentables hechos y todos los curicanos lo saben.
En la misma línea, esta normativa debe venir de la mano de un compromiso por parte de las autoridades. Esto implica tener el cerro bien implementado para su uso, con áreas de esparcimiento amplias y definidas. Un punto importante son las áreas de servicios higiénicos adecuados, aunque en este sentido la Corporación de Deportes ha instalado baños provisorios a la espera de un proyecto definitivo.
“No han sido fáciles estos cambios”, señala el gerente de la entidad municipal, Fabián Torres, quien además reconoce que lo que más complejo de aplicar es la restricción a los vehículos. Pero en cuanto a las personas, asegura que “el Cerro Condell jamás ha estado cerrado”.
Otro tema es la protección frente a los constantes incendios forestales registrados en el área, el último ocurrido enfebrero de 2023 y que casi destruye parte de su ladera poniente. El fuego estuvo a punto de llegar a las plantas transmisoras de la ciudad, zona que debiese estar resguardada como infraestructura crítica.
A pesar de que nuestra geografía es rica en cerros, debemos reconocer que no hemos cultivado una cultura que nos permita interactuar con el medioambiente. Para ello, es necesario que se genere respeto por los espacios públicos en Curicó y si para eso debemos adaptarnos a más normas para construirlos, bienvenidas sean.
También es importante señalar que el Parque Cerro Carlos Condell es parte del reciente Plan Regulador de la comuna, aún no promulgado tras las inundaciones en el sector Parque Zapallar. Ahí, está planificada una intervención en el área conocida como El Lazareto, por donde pasaría una avenida a la que se oponen activistas medioambientalistas por la intervención del humedal ubicado en la ladera oriente. Sin embargo, estudios propiciados por la municipalidad de Curicó sostienen que no afectaría la zona.