Opinión

Los frágiles puentes de confianza con el Hospital de Curicó

Por Sebastián Ormazábal, periodista de VLN Radio.

02 de Julio del 2023 · 09:24
Sebastián Barrios | VLN Radio

La muerte del bebé, Liam Simón Avendaño Veas, ocurrida en la noche del jueves 15 de junio por hipoxia en su canal de parto, nuevamente puso en el tapete la dubitativa confianza que existe desde la comunidad hacia el Hospital de Curicó.

Este lamentable hecho de forma automática generó una ola imparable de comentarios en redes sociales, con personas que daban a conocer sus experiencias en esta materia, apuntando la mayoría de sus dardos a los especialistas del recinto de salud.

¿Qué ha generado esta desconfianza? Lo cierto que es que esta animadversión ha sido progresiva, potenciada por un incomprensible hermetismo desde el interior del mismo hospital. Una práctica comunicacional malamente adoptada en muchas organizaciones públicas, como si se quisiera controlar lo que se informa, abriéndose solo a los aspectos positivos pero olvidando el poder viralizador de las plataformas de internet, que realizan un juicio social lapidario y perdurable en el tiempo.

Un aspecto que refleja lo anterior se ve en las crecientes denuncias realizadas en la Oficina de Información Reclamos y Sugerencias (OIRS). Es cosa de ver la última cuenta pública participativa, correspondiente al año 2022, donde hubo un aumento de 318 reclamos en relación a 2021, pasando de 479 a 797. Esta es la tasa más alta en los últimos cinco años, incluso con la pandemia de COVID-19 de por medio.

En este sentido, falta mucho por mejorar. Así lo plantean los mismos gremios relacionados al área de la salud, quienes manifiestan la necesidad de modificar una estructura hospitalaria que carga una mochila pesada a sus espaldas y que debe entregar soluciones a los usuarios del sistema.

En este sentido, una de las peticiones es que el trabajo médico debe estar relacionado a más personas y no sólo un equipo clínico, algo que vendría a absorber la demanda en un hospital que tiene características de provincial. Es decir, alrededor de 319 mil personas -de nueve comunas- dependen de su funcionamiento. Así también, otra mejora sería apurar el cambio al nuevo hospital, para que “el personal médico trabaje más cómodo”.

Sin duda lo más importante, añaden, sería “actualizar las normas y protocolos para mejorar la calidad de atención al paciente”, algo que debe ser planteado en los llamados Comités de Gestión de Usuarios, cuyo objetivo de “optimizar la atención y solicitudes ciudadanas a través de la OIRS”, para una resolución “eficiente y oportuna”.

Cabe señalar que la administración de Hospital de Curicó hoy está en manos de un ingeniero civil industrial, quien desde la interna ha sido cuestionado por su falta de enfoque en las problemáticas y falencias del recinto. Además, se le imputa el no potenciar los equipos de trabajo orientados en las llamadas “guías clínicas”, como lo establece las Garantías Explícitas en Salud (GES). “Él delega”, sostienen. En este sentido, parecer existir mayor fluidez con la subdirección del recinto, que está a cargo de una médico cirujana.

Punto aparte es lo referente a la comunicación externa del hospital. Quien trabaja en medios de comunicación, sabe que muchas veces se cierran puertas en torno a una relación más fluida, a excepción, como señalé al comienzo, de que lo que se quiera comunicar tengan relación con la difusión de alguna campaña o programa interno. Pero en torno a las emergencias, parece no existir un vocero o alguien que pueda explicar de mejor forma un procedimiento médico que se realiza.

Lo anterior versa con generar una sensación de cercanía con la ciudadanía, sobre todo para tener en cuenta los avances y el trabajo que se realiza en el interior de las unidades. Algo así como empatizar con quienes pueden estar esperando novedades, con un paciente que podría ser un ser querido.

Volviendo al caso del deceso de Liam, la familia presentará una querella ante la justicia cuya causal será “homicidio por omisión”. Además, se ofició al ministerio de Salud y al Servicio de Salud del Maule, quienes realizarán una auditoria médica con el objetivo de revisar cuáles fueron los protocolos aplicados y si estos correspondían a un parto o a una cesárea.

Es importante, en este caso, que la investigación sea llevada a cabo por un equipo especializado externo al hospital curicano, con el objetivo de realizar una indagatoria fue del margen de toda duda.  Esta debe ser una exigencia del Ministerio Público, el cual como primera acción instruyó a la Policía de Investigaciones incautar la copia original de la ficha médica.

También es relevante mencionar que lo que originó esta causa, fueron las denuncias de agresiones sufridas por el personal del recinto, quienes debieron hacer frente a un padre que en su desesperación actuó instintivamente y sin razonamiento. Esto, por cierto, por nada del mundo significa perder el foco de que la principal víctima es el lactante fallecido.

En esta línea, el mismo día que se publique esta columna de opinión, los cercanos a la familia estarán manifestándose con una velatón en las puertas del Hospital de Curicó.

Por ahora, la información sólo ha surgido por parte de la familia afectada, mientras que la dirección del Hospital de Curicó ha preferido el silencio, dejando que el tiempo transcurra. Quizás así, se transformará en otro caso olvidado.

Pero atentos, porque esto claramente sigue aumentando el fuego bajo una olla a presión que está a punto de explotar. Ojalá que sepan estar preparados.