Seguridad ciudadana: ¿Aumento de penas?
Por Jorge Valenzuela Navarro, abogado.
Muchas veces usted lector habrá oído hablar de los delitos de cuello y corbata. También ha oído en la prensa local como nacional sobre el tema de seguridad ciudadana. ¿Cómo se resuelve el tema? La respuesta más fácil y simple sería, pienso yo, aumentando las penas. No estoy de acuerdo con esa respuesta aunque tengo claro que mi opinión puede que no sea la mayoritaria.
De verdad no creo que aumentando las penas habrá menos delitos. Eso no es así. Para ilustrar al lector le debo decir que matar a un policía estando en servicio puede llegar a tener pena de presidio perpetuo y como vemos ello no ha disminuido el atentado a nuestros policías.
Diferente es el caso de los delitos de cuello y corbata, que será mi tema de este comentario.
La pena a aplicar a estos delitos si requieren de una reforma urgente para aumentar las penas pues estas , por una razón que no tiene explicación son mucho más bajas que el común de los demás delitos, aún cuando pueden causar mayores daños que un simple robo.
La estafa en sus diversas formas es un tipo de delito que generalmente es cometido por personas con educación, estudios y por añadidura, inteligencia. Sabe el estafador que su beneficio puede ser muy grande y el riesgo mínimo, al contrario del resto de los delitos en que el beneficio muchas veces es escaso y el riesgo es muy grande.
Si una persona entra a un lugar habitado y roba un balón de gas, puede tener una pena de cinco años y un día, los que debería cumplir en forma efectiva.
No sucede lo mismo con quien comete una gran estafa. Y pruebas al canto, en estos últimos días el hermano de un ex presidente de la república fue condenado por una millonaria estafa y delitos de falsificación en contra de su propio hermano, la pena, cuatro años o algo así y el cumplimiento en libertad. Ni un solo día en la cárcel.
Y esto porqué? Porque por una razón que no me explico no se ha legislado al respecto.
¿Tiene responsabilidad el fiscal o el juez? No, él problema es legal, de ley.
Aquí la pega es del parlamentario. Ellos están en deuda con esta materia.