Residente de Vichuquén revela alarmantes índices de contaminación que los informes oficiales pasaron por alto
Erwin Stock Contesse, vecino del sector, lidera un monitoreo ciudadano que ya suma 21 observaciones. Sus mediciones arrojan un pH superior a 9 y una electroconductividad crítica, datos que contrastan con los primeros reportes de la autoridad que solo se enfocaron en las cianobacterias.
Ante la incertidumbre y la evidente coloración verde de las aguas del Lago Vichuquén, la ciudadanía decidió no esperar. Erwin Stock Contesse, residente de la zona, inició a fines de 2025 un riguroso monitoreo independiente que hoy pone en alerta a la comunidad y cuestiona el alcance de las primeras fiscalizaciones oficiales.
Lo que comenzó como una inquietud ante versiones mediáticas alarmistas, derivó en una investigación de campo que ha revelado una realidad técnica preocupante. Stock, quien ya ha realizado 21 muestreos periódicos, advierte que el problema va mucho más allá de lo visible.
Según los datos recopilados por el monitoreo ciudadano, el lago presenta niveles de pH superiores a 9, una cifra muy por encima del rango saludable (entre 6 y 8) para el desarrollo de la vida acuática. A esto se suma una electroconductividad que supera los 14.000 microsiemens, un indicador altísimo que refleja una carga de sales y contaminantes inusual para un cuerpo de agua dulce.
Stock criticó que los informes iniciales de la autoridad sanitaria se limitaran a medir la presencia de cianobacterias, ignorando —en una primera instancia— estos parámetros físico-químicos que son claves para entender la degradación del ecosistema.
Si bien la prohibición de embarcaciones ha reducido el tránsito náutico a mínimos históricos, el residente enfatiza que el problema es multifactorial y estructural.
"Aquí hay una problemática multifactorial... falta mucha fiscalización respecto de qué se está plantando; hay una exageración en cuanto a la plantación de coníferas (pinos y eucaliptos) que consumen mucha agua", señaló Stock en entrevista con VLN Radio, apuntando a la industria forestal, los sistemas sanitarios deficientes de las residencias y los efectos a largo plazo del terremoto de 2010 como co-responsables de la crisis.
La crisis ambiental ha golpeado duramente la economía local. El turismo y la gastronomía, motores de la comuna durante la temporada estival, se han visto mermados por la prohibición de uso del lago y la mala imagen proyectada.
Erwin Stock valora que las autoridades estén comenzando a ampliar sus estudios y a planificar medidas a largo plazo, pero insiste en que la solución requiere mirar experiencias internacionales y aplicar una fiscalización integral que no se quede solo en la orilla, sino que mire hacia los cerros y las cuencas que alimentan al Vichuquén.