El miedo a enfermar gravemente es la principal angustia de los adultos mayores en Talca
La investigación mixta, presentada en abril de 2026 por la empresa Contextus, expone que si bien un alto porcentaje de los encuestados se mantiene funcional, existe una gran inquietud además por perder la autonomía. Además, un tercio de la población adulta mayor aún debe continuar trabajando.
La empresa de estudios e investigación social Contextus dio a conocer este lunes 27 de abril los resultados de su más reciente investigación, titulada "Visión de los adultos mayores en Talca". El estudio, de carácter mixto, tuvo como objetivo principal conocer las condiciones de vida, percepciones y necesidades de este grupo etario en la capital regional, abordando dimensiones clave como la salud, las redes de apoyo, la participación social y la situación económica.
La metodología contempló la aplicación de una encuesta presencial a 100 personas en lugares de alta afluencia de público, además de 10 entrevistas semiestructuradas, trabajo de campo que se desarrolló durante 60 días entre los meses de febrero y marzo del presente año. La muestra estuvo compuesta por un 53% de mujeres y un 46% de hombres.
Uno de los hallazgos más relevantes se relaciona con la salud física de los encuestados. El estudio arrojó que el 67% de los adultos mayores consultados tiene alguna enfermedad crónica diagnosticada. Pese a esta alta prevalencia, un significativo 41,4% evalúa su estado de salud general como "Regular", mientras que un 24,2% lo considera "Bueno".
Al ser consultados sobre las situaciones que más les preocupan en la actualidad, "Enfermarme gravemente" lideró las respuestas con un 28%, seguido por el temor a "Tener que depender de otras personas" con un 17%, "Que le entren a robar a su casa" con un 15% y "Que me asalten en la calle" con un 14%.
En el ámbito económico, la investigación de Contextus reveló que un tercio de la población encuestada continúa activa laboralmente, dividiéndose entre un 24% que declara estar "Trabajando" y un 9% que señala ser "Jubilado y trabajando". Esta realidad se condice directamente con sus principales necesidades, donde "Aumentar mis ingresos o pensión" ocupó el primer lugar con un 24%, superando a requerimientos como "Mejorar mi salud física" (18%) y "Tener más seguridad en mi barrio o entorno" (17%).
En cuanto a las redes de apoyo y convivencia, los datos muestran una dualidad. Si bien un mayoritario 40% declara vivir "Solo/a", un importante 64,3% asegura que sí recibe apoyo para el cuidado de su salud por parte de familiares, cuidadores o Cesfam. Sin embargo, la participación en instancias externas es baja, ya que un 64% afirma no participar en ningún grupo o actividad comunitaria.
Frente a la pregunta sobre la frecuencia con la que se sienten solos, la respuesta "Nunca" alcanzó la mayor preferencia con un 37%, seguida por la opción "A veces" con un 23% y "Rara vez" con un 16%.
A modo de análisis general, las conclusiones del estudio plantean que "la población encuestada muestra altos niveles de actividad (física y, en un tercio, laboral), lo que da cuenta de una vejez que se mantiene funcional y presente en el espacio social". No obstante, Contextus advierte que "esta autonomía convive con condiciones estructurales de fragilidad, especialmente vinculadas a salud, ingresos y redes de apoyo", concluyendo que la autonomía en esta etapa de la vida es, en muchos casos, un equilibrio inestable.