Empresa entregó plazos de ejecución de megaproyecto del bypass de Curicó que pasa por Sagrada Familia
De acuerdo a lo expuesto por los representantes de la entidad a cargo, las obras podrían empezar en 2027 para finalizar en 2030
El alcalde de Sagrada Familia, Francisco Meléndez, junto a profesionales del municipio se reunieron con representantes de la empresa a cargo del megaproyecto del bypass de Curicó, cuyo trazado contempla su paso por el sector oriente de la comuna.
En concreto, se plantea una vía alternativa a la Ruta 5 en el tramo comprendido entre el ingreso norte a la región del Maule y el arribo a Talca. La iniciativa vial que se propone por el poniente de la carretera, tendría su recorrido directo sobre predios cultivables. Por ello, comunidades y organizaciones plantearon sus inquietudes, incluyendo a habitantes de Sarmiento, Los Guindos, Isla de Marchant y Tutuquén, cuyos terrenos se verían afectados por las obras.
En la reunión, el gerente de la empresa, Enrique Zamorano, explicó que se expuso “cómo ha terminado el estudio del bypass y cuál es la solución final que hemos hecho, después de escuchar a la comunidad y de modificar el proyecto”.
“Ahora nosotros terminamos el proyecto y hay que someterlo al sistema de impacto ambiental, con reuniones de nuevo con la comunidad, consultándola y después de eso que nos apruebe el trazado”, señaló Zamorano, añadiendo que después vendría el proceso de expropiación en un año y medio aproximadamente.
“Es decir, estamos hablando del año 2025, por lo que ahí o en 2026 estaríamos expropiando. En el 2027, estaríamos empezando la construcción para poner al servicio la ruta en el 2029 o 2030, por lo menos tres a cuatro años de ejecución”, definió el gerente.
Por su parte, el jefe de gabinete del municipio del Sagrada Familia, Cristian Retamal, indicó que “es bastante favorable, es lo que vimos con la empresa, que nos mostró que el proyecto se encuentra más avanzado que el otro que planteaba, de dos puentes por Trapiche, el que está muy lento. Mientras que este estaría en condiciones de entrar el próximo año al SEA, a lo ambiental”.
“Es un proyecto interesante, ambicioso y no invasivo, gracias a las modificaciones que se le ha efectuado, por lo que lo vemos con buenos ojos”, añadió Retamal.