Este 14 de febrero se cumplió el primer aniversario de la muerte de Aníbal Figueroa, un trabajador agrícola que perdió la vida tras resistirse al robo de su bicicleta al interior de un fundo en la comuna de Molina.
Para conmemorar la fecha, su familia organizó una velatón y una caravana que recorrió desde la plaza de Lontué hasta el sector de Entre Ríos, lugar exacto donde ocurrió el crimen.
La movilización tuvo un doble propósito: mantener viva la memoria del joven y exigir celeridad a las autoridades, dado que la investigación no ha arrojado los resultados esperados en los plazos prometidos.
Según relata la familia, inicialmente se les informó que en un periodo de cinco meses se definiría la investigación para fijar el primer juicio. Sin embargo, un año después este hito procesal aún no se concreta.
Fabiola Valenzuela, hermana de la víctima y vocera de la familia, expresó a VLN Radio su frustración respecto al avance de la causa. Según su testimonio, la información recibida por parte de la justicia ha sido vaga y repetitiva. "Solamente nos han dicho que hay que esperar la fecha de un juicio", declaró Valenzuela.
Ante la demora y la falta de respuestas claras, el entorno cercano de Aníbal decidió no quedarse de brazos cruzados. Las caravanas y velatones surgieron como una respuesta inmediata de unión familiar y presión social tras el homicidio.
"Dieron esos cinco meses (de la investigación) y ahí nació el tema de hacer estas caravanas exigiendo justicia y para que la gente viera que él no estaba solo, que nosotros como familia siempre vamos a estar ahí apoyando", añadió.
A través de estas acciones, la familia busca garantizar que los responsables reciban las sanciones correspondientes y que la muerte de Aníbal no quede en el olvido. Se espera que en las próximas semanas las autoridades entreguen definiciones concretas sobre los avances de la investigación y la fecha definitiva del juicio.
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