En Nirivilo se concentra ayuda social a los damnificados
Álvaro Mauricio Valdés | Periodista
Personal militar custodia la seguridad de la Escuela Jorge González en la localidad de Nirivilo, comuna de San Javier, que está sirviendo de centro de acopio para los damnificados por los incendios forestales.
Desde ahí se atiende a las personas de las localidades de Los Maquis, Sepultura, El Boldo Bajo, Nirivilo, La Pitigua y Valle de Pichamán, entre otros.
La Presidenta de la Junta de Vecinos, Walda Soto inspecciona la ayuda social, que se califica y reparte posteriormente de acuerdo a las necesidades de cada familia “estamos tratando de localizarnos con los vecinos que fueron afectados. Les estamos haciendo entrega de cajas de mercadería, ropa, útiles de aseo, sábanas, es decir, todo lo que ellos necesiten. Aquí hubo casas completas que fueron destruidas. Quedaron sin nada. Hay gente que no quedó con nada, nada, nada, así que tienen que empezar de cero”, sostuvo.
Todos los damnificados tienen derecho a llenar la ficha básica de emergencia (FIBE) que les permitirá recibir una serie de beneficios desde el Gobierno para volver a empezar.
A partir de la transferencia de los recursos del “Bono-Enseres” se inicia el proceso de la Reconstrucción de las 1.173 viviendas siniestradas, como también de las actividades productivas que permitan reactivar los empleos.
El último foco de incendio se concentró en Huerta de Maule, comuna de San Javier, hasta donde llegaron cincuenta brigadistas portugueses, realizando cortafuegos en la zona boscosa, utilizando motosierras y tecnología de punta, coordinados por CONAF.