Alcalde de Curicó acusa "irresponsabilidad" del Serviu por retraso en desalojo y demoliciones en campamento Dragones Sur
El jefe comunal, George Bordachar, manifestó su molestia por los informes contradictorios sobre las viviendas desocupadas entregados por la entidad gubernamental. Ante el estancamiento del proceso, que afecta a cerca de 600 familias, el municipio lidera un nuevo catastro en terreno junto a las policías y solicitó la intervención directa de la Delegación Presidencial.
El alcalde de Curicó, George Bordachar, manifestó su profunda molestia ante los retrasos que enfrenta el proceso de desalojo y posterior demolición de las viviendas desocupadas en el campamento Dragones Sur. El jefe comunal apuntó directamente a los informes entregados por los equipos asesores del Servicio de Vivienda y Urbanización (Serviu) a nivel regional, acusando que presentaron información errónea sobre la situación real del terreno.
La problemática surgió luego de que la planificación inicial, la cual contemplaba un plazo máximo fijado hasta el mes de marzo para realizar los desalojos, se viera abruptamente alterada. Bordachar explicó la confusión generada por las cifras de la entidad estatal indicando que, en un principio, "nos dijeron más de 15 casas habían desocupadas y después a la semana como que no habían casas desocupadas, de ellos mismos". El alcalde agregó que en un momento se habló de hasta 21 inmuebles vacíos, lamentando la falta de rigor del organismo: "Para que después hayan desconocido esa cifra creo que no lo encontré serio, irresponsable de parte de ellos".
Ante esta evidente discrepancia y falta de claridad, la Municipalidad de Curicó se vio en la obligación de tomar acciones inmediatas para realizar un nuevo catastro. "Por eso me apersoné directamente con otros funcionarios, con Carabineros, Policía de Investigaciones, con nuestra Seguridad Ciudadana, con Dideco para evaluar y revalidar esto para poder hacer estas demoliciones lo antes posible", detalló la autoridad comunal sobre el despliegue en el territorio.
Más allá de las demoliciones puntuales, la máxima autoridad de Curicó advirtió sobre la magnitud de esta intervención, subrayando que abordar la situación de las cientos de personas que habitan el terreno municipal requiere de una "decisión política de país". En ese sentido, puntualizó que "hay 600 familias que están aquí en este proceso entonces hay que tener el día de mañana las soluciones para... no de casas, pero sí soluciones dónde se van a ir estas personas". De no mediar una planificación adecuada, advirtió que "sería un problema social igual para nosotros como comuna de Curicó, tenerlos en las plazas, tenerlos en algunos recintos".
Con el objetivo de avanzar colaborativamente y encontrar respuestas concretas para la erradicación del campamento, Bordachar solicitó el apoyo del Gobierno. "Le he pedido a don Óscar Águila, que lidere también junto a nosotros", señaló, confirmando que el delegado presidencial se encuentra interiorizado en la materia y que esperan "buscar la solución lo antes posible". Mientras estas gestiones se desarrollan, el esperado desalojo definitivo de la toma Dragones Sur se mantiene aún sin una fecha anunciada.