Lejos del conflicto en Medio Oriente: Joven iraní encuentra un nuevo hogar en la comunidad del Colegio San Alfonso del Boldo

Amisam Khajehnaini llegó hace dos años a Chile junto a su familia, escapando de la compleja situación de su país. Hoy, cursando 4° Medio, destaca por su integración y por acercar la cultura iraní a sus compañeros.

09 de Abril del 2026 · 13:30
Lejos del conflicto en Medio Oriente: Joven iraní encuentra un nuevo hogar en la comunidad del Colegio San Alfonso del Boldo
Daniel Hernández Acuña | VLN Radio

A 14 mil kilómetros de su ciudad natal, Ahwaz, en Irán, Amisam Khajehnaini, conocido cariñosamente como "Sam", ha encontrado un nuevo hogar en Curicó. El joven de 17 años llegó a Chile hace dos años junto a su familia, en medio del complejo escenario sociopolítico que atraviesa su país de origen, marcado por las constantes tensiones y conflictos con potencias occidentales.

Hoy, "Sam" es alumno de 4° Medio B del Colegio San Alfonso El Boldo, y su historia es un claro ejemplo de resiliencia y adaptación. Su llegada al establecimiento representó un desafío tanto para él como para la comunidad educativa, especialmente por la barrera idiomática.

La profesora de inglés del establecimiento, Miriam, fue clave en este proceso. "Cuando "Sam" llegó venía con un muy buen nivel de inglés, y nos comunicábamos en ese idioma", relata la docente. Sin embargo, para integrarlo con el resto del colegio, la tecnología jugó un rol fundamental. "Ocupábamos Google Translator. Ese era el mejor amigo de "Sam"", recuerda la profesora.

Afortunadamente, el establecimiento cuenta con un buen nivel de enseñanza del idioma, desde prekínder hasta 4° medio, lo que facilitó la comunicación. "Todos pudieron ayudar para que se comunicara, se adaptara", destaca la profesora Miriam, agregando que los compañeros de curso "han hecho que yo me vaya reencantando con esto".

El propio "Sam" valora su experiencia y su progreso con el idioma. "Primero llegué aquí con solo inglés y el traductor. Afortunadamente mis compañeros entienden el idioma y sí, algunos lo hablan también", comenta el estudiante. Aunque reconoce que al principio su nivel de español era bajo, asegura que "ahora estoy en progreso de mejorar mi español".

Pero el intercambio cultural no ha sido unidireccional. "Sam" también se ha preocupado de acercar la cultura iraní a la comunidad escolar de Curicó. "Me gusta nuestra cultura. Hace dos semanas  fue nuestro Año Nuevo. Yo toco un instrumento y a mis compañeros les gusta mucho y aceptan esto", relata con entusiasmo. En esa línea, ha compartido tradiciones como la celebración del Año Nuevo persa y ha interpretado música con el Santur, un instrumento tradicional de su país.

Incluso en el ámbito gastronómico, "Sam" se ha adaptado a las costumbres locales, reconociendo su predilección por los completos y la comida rápida chilena.

De esta forma, la historia de Sam en Curicó demuestra que, a pesar de las distancias geográficas y culturales, la integración y el respeto mutuo son posibles.

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