"Hay que generar un debate": Administrador municipal aborda denuncias por maltrato animal en jaripeo de Curicó
Marcelo Fernández aseguró que el primer paso es analizar formalmente la situación con los equipos jurídicos para definir el futuro de estas autorizaciones, sin descartar que sean limitadas o prohibidas.
La controversia generada tras el último evento de jaripeo en la Medialuna de Curicó, que dejó al jinete Bryan Salazar con una grave fractura de mandíbula, sumó un nuevo capítulo luego de que el municipio se pronunciara sobre el oficio presentado por la concejala Paulina Bravo, quien denunció el hecho como una práctica de maltrato animal.
El administrador municipal, Marcelo Fernández, abordó la solicitud de la edil y delineó los pasos que seguirá la casa edilicia frente a este requerimiento. "Lo primero es conocer de la situación formalmente, es analizarla y obviamente discutirla con los equipos jurídicos", explicó Fernández, destacando además que se considerará la postura de la concejala Bravo, "que también siempre ha mostrado un interés en todo lo que es la protección animal".
El objetivo del municipio es "generar un debate y una conversación sobre esto", para que luego, con todos los antecedentes sobre la mesa, el alcalde pueda comunicar las decisiones finales.
Consultado sobre la posibilidad de que el municipio deje de autorizar o entregar permisos para este tipo de espectáculos, el administrador municipal no descartó ninguna medida. "O sea, siempre está la posibilidad de dar, de coartar seguramente en el sentido de que se den restringidos a cierta cosa. Están todas esas posibilidades", aseguró Fernández, remarcando que es necesario "escuchar lo que se ha señalado, estas actividades se han dado otras veces y no había escuchado ni sabido de este tipo de situaciones".
Más allá del debate sobre el maltrato animal que motivó el oficio de la concejala, Fernández fue enfático en señalar que la prioridad actual debe estar en la salud del jinete afectado. "Aquí hubo un accidente y una persona lesionada, un hecho concreto", recalcó. "Lo primero es preocuparnos por esa persona, preocuparnos por el hecho que hay que enfrentar y sobre eso exigir las medidas de seguridad, lo que corresponda, y eso es lo que estamos diciendo".
De esta forma, la municipalidad se comprometió a realizar un análisis profundo y transversal del caso para determinar si, en el futuro, se seguirán entregando autorizaciones para este tipo de actividades que, hoy por hoy, mantienen el debate abierto en la comuna.