Exsecretaria de empresario curicano Ángel Chomalí fue formalizada por estafa y administración desleal

El querellante asegura que la imputada, utilizando un mandato, vendió varias parcelas a un precio menor del mercado y se habría apropiado de más de $300 millones. Entre los compradores se apunta al actual Conservador de Bienes Raíces de Curicó, Eduardo del Campo Vial, quien hoy es jefe de la mujer en dicha oficina

06 de Abril del 2026 · 18:00
Foto y video: Daniel Hernández Acuña | VLN Radio

Este lunes en el Juzgado de Garantía de Curicó se realizó la audiencia de formalización contra E. C., por los delitos de estafa y administración desleal tras una querella presentada por su exempleador, el empresario Ángel Chomalí.

La imputada, quien hoy ejerce un cargo en el Conservador de Bienes Raíces local, está siendo investigada por supuestamente haber vendido por medio de un poder y a nombre de Chomalí, un total de nueve parcelas por una reducida cifra de dinero que el querellante ha calificado como “irrisoria”.

Producto de estos negocios, el empresario ha indicado que E. C., obtuvo utilidades por alrededor de $300 millones. Entre estos terrenos comercializados por la mujer, se apuntó que varios fueron traspasados a nombre del actual Conservador de Bienes Raíces de Curicó, Eduardo del Campo Vial, quien hoy es su superior.

En la audiencia la magistrada, Natalia Rojas, recibió de la Fiscalía los antecedentes del caso. Entre ellos, leyó la magistrada, se cuenta un “mandato especial, otorgado con fecha 4 de enero del año 2022, que habilitaría a la imputada para efectuar actos de administración respecto de bienes inmuebles de la parte querellante”.

Lo anterior, agregó la jueza, habilitaba a la mujer “a la venta de determinadas parcelas, tanto a terceros como hacia su propia persona, varias de las cuales estarían transferidas a través de los respectivos contratos de compraventa e inscripciones en el Conservador de Bienes Raíces. Otras fueron realizadas con el contrato, más no con una inscripción”.

“Es sabido que el precio de un inmueble puede variar por diversos antecedentes como el avalúo fiscal, el tipo de terreno, la existencia o no de urbanización, la ubicación, la superficie, la existencia de construcción, el estado, las construcciones, etcétera. Son esos antecedentes que deberán evaluarse en la etapa de investigación, para determinar si el precio comercial a la época de las ventas fue el que hoy se plantea”, precisó la magistrada.

En consideración a lo anterior, el tribunal decretó las medidas cautelares para la imputada de firma mensual y arraigo nacional, fijando un plazo de investigación de seis meses.

Tras la audiencia, la abogada querellante, Pamela Cisternas Cortés, comentó que “son de absoluta gravedad los antecedentes y las pérdidas son superiores a los $300 millones. Existe también la posibilidad que durante estos seis meses proporcionemos más antecedentes respecto a esta causa”.

Además, la jurista refirió que “existe una querella presentada en contra del Conservador de Bienes Raíces, en otro rol, respecto de hechos que a nuestro juicio son continuativos de éxito. Dentro de eso está también la estafa y falsificación ideológica respecto de cierta documentación”.

Por su parte, el empresario, Ángel Chomalí, acusó que “esta es una conspiración y están todos en mi contra. Considero que es una sinvergüenzura demasiado grande para que la estén continuando, porque son todos los testigos que tienen son un grupo de amigos entre sí”. En este conjunto de personas, incluyó a Eduardo del Campo Vial.

En tanto, a la salida del tribunal, la hija del empresario querellante, Andrea Chomalí, respaldó a la imputada y señaló que su padre estaría siendo influido negativamente por su círculo cercano: “Yo creo que él está sesgado, rodeado de malas personas”.

“Fue sorprendente el nivel de mentiras que hubo, lo que se dijo. Ojalá se investigue bien, porque yo creo absolutamente en su inocencia. Se habló de unas parcelas que se le vendieron a don Eduardo, eso fue absolutamente legítimo. De todas las que nombran hay algunas que tienen riscos, que no son apropiadas, otras que no tienen los metros cuadrados que corresponden. Entonces, se hizo un pacto y se le puso un precio súper razonable para lo que son”, aseveró Andrea.

La hija del querellante agregó que su padre “era amigo de don Eduardo. Él siempre se acercaba y le decía “cómpreme las parcelas que yo le voy a hacer un buen precio”. Por eso él decidió comprar”.

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