Ante las dudas y comentarios surgidos en la comunidad respecto a los tributos que pagan los numerosos locales comerciales de origen chino que se han instalado en la ciudad, el Departamento de Rentas de la Municipalidad de Curicó salió al paso para clarificar el procedimiento legal y administrativo que rige estos cobros.
María Eugenia Garrido Antivil, jefa de la unidad municipal, explicó que el valor de las patentes no es arbitrario, sino que se calcula en función del capital propio que cada contribuyente declara anualmente ante el Servicio de Impuestos Internos (SII). "Los pagos de las patentes se pagan de acuerdo al capital propio que tiene cada contribuyente... de acuerdo a ese capital informado (por el SII), nosotros realizamos el cobro", señaló la funcionaria.
Consultada sobre si existe algún beneficio o régimen especial para estos comercios, Garrido fue enfática en descartarlo, asegurando que la normativa se aplica por igual a todos los emprendimientos, ya sean personas naturales o sociedades jurídicas. "Es para todos. Todos los contribuyentes pagan de acuerdo a su capital propio", afirmó.
Respecto a los montos específicos que cancelan estos establecimientos, la encargada de Rentas reveló un dato que suele llamar la atención: la gran mayoría paga el arancel básico. "En general, la gran mayoría de los puestos chinos pagan una media UTM, pagan patente mínima en forma semestral", detalló. Esto se traduce en una cifra aproximada de 80 mil pesos cada seis meses, monto que incluye además los derechos de aseo municipal.
La autoridad municipal reiteró que el municipio actúa como ente recaudador basándose en la información financiera oficial que entrega el Servicio de Impuestos Internos tras la Operación Renta de cada año, garantizando así la transparencia del proceso.