"No queremos vivir gratis": Residente de toma Dragones Sur tras reunión con autoridades
Jean Johnson, vocero de la comunidad haitiana, expuso las dificultades de arriendo y discriminación que enfrentan, mientras que el alcalde George Bordachar confirmó que "no habrá desalojos inmediatos", sino un plan de retiro paulatino a partir de marzo, priorizando el diálogo y la solución habitacional para las cerca de 500 personas asentadas en el lugar.
La mañana de este viernes se constituyó una mesa técnica multisectorial para abordar la situación del asentamiento ilegal en el sector surponiente de Curicó, conocido como toma Dragones Sur. La instancia reunió a representantes de los pobladores, la Municipalidad, la Seremi de Desarrollo Social y la Iglesia Católica para definir el futuro de las familias que ocupan el terreno fiscal.
Jean Johnson, ciudadano haitiano y residente del campamento, valoró la apertura al diálogo, asegurando que la comunidad está consciente de la irregularidad de su situación, pero teme quedar en la calle sin un plan claro. "Entendemos que tenemos que salir... es bueno encontrar una mesa de diálogo para saber dónde vamos y cómo va a ser la cosa, porque antes teníamos miedo de que si salíamos íbamos a terminar durmiendo en una plaza", señaló.
El vocero explicó las barreras sociales que empujaron a muchas familias a la toma, citando los altos costos de arriendo y la discriminación hacia familias numerosas. "Si uno llama a un arriendo y dice que es haitiano, no aceptan. Nadie quiere aceptar a un haitiano con tres o cuatro niños", relató.
Johnson fue enfático en aclarar las intenciones de su comunidad: "No queremos vivir gratis, buscamos una alternativa. Y esa alternativa la dejamos en manos de la municipalidad para encontrar una solución buena para nosotros".
El alcalde de Curicó, George Bordachar, encabezó la reunión y descartó un desalojo forzoso inmediato, optando por una estrategia de retiro progresivo que comenzará en marzo. "Yo no puedo hoy día tomar una decisión de 500 personas... aquí hay personas humanas, hay niños, hay familias", declaró el edil.
El jefe comunal explicó que el municipio trabajará en tres mesas distintas (seguridad, social y vivienda) para gestionar el retiro pacífico de los habitantes. El plan contempla que, a medida que las familias vayan encontrando soluciones y abandonando el lugar, el municipio procederá a desarmar las construcciones para evitar que sean ocupadas nuevamente.
La Seremi de Desarrollo Social, Andrea Soto, complementó que se ha realizado un levantamiento de información que identifica principalmente a población haitiana, boliviana y peruana en el sector.
Las autoridades y dirigentes acordaron plazos de trabajo que se activarán con mayor fuerza a partir de marzo, buscando despejar el terreno de manera ordenada y humanitaria.