Curicó

"No es llegar y llevar": Experto advierte sobre las complejidades técnicas de la ordenanza para retirar caballos callejeros en Curicó

Mientras la concejal Ivette Cheyre (UDI) propone el retiro y remate de equinos sueltos, el médico veterinario Juan Pablo Muñoz alerta sobre los riesgos y costos logísticos. "No pueden comer pasto de jardín y un caballo chúcaro no sirve para seguridad o terapia", enfatizó el especialista.

16 de Enero del 2026 · 12:40
Cedida por un #ReporteroCiudadanoVLN

La reciente propuesta de ordenanza municipal impulsada por la concejal Ivette Cheyre (UDI), que busca retirar a los caballos sueltos de la vía pública para llevarlos a corrales municipales y eventualmente rematarlos, ha abierto un intenso debate técnico sobre su viabilidad.

Si bien la medida tiene como objetivo principal prevenir siniestros viales y ordenar el espacio público, el médico veterinario Juan Pablo Muñoz puso sobre la mesa las dificultades logísticas y de seguridad que implica el manejo de animales de gran envergadura que, en muchos casos, no están domesticados.

El peligro de los animales "indómitos" Muñoz fue claro al señalar que la captura de estos ejemplares no es una tarea sencilla. "De partida son grandes animales, pesan 400, 500 kilos y muchas veces su manejo se ve dificultado porque podrían ser animales indómitos. Animales que pueden morder, que pueden patear", explicó el profesional.

Esta agresividad natural de los caballos "chúcaros" también echa por tierra, según el experto, la idea de reutilizarlos para seguridad ciudadana o hipoterapia de manera inmediata, como se ha sugerido en el debate público. "Pensar en ocuparlos para seguridad ciudadana está bien, es una buena idea, pero el caballo tiene que pasar por un proceso de entrenamiento (...) no sirve un caballo chúcaro", advirtió Muñoz.

Uno de los puntos más críticos del análisis veterinario es el costo de mantención y la alimentación. La concejal Cheyre había planteado utilizar "pasto cortado de los jardines municipales" para reducir gastos. Sin embargo, Muñoz refutó técnicamente esta posibilidad: "Si el pasto no está recién cortado, no es una posibilidad de alimento porque puede producir el síndrome de abdomen agudo, conocidos como cólicos. Muchas veces los cólicos son mortales".

Además, detalló que cada animal requiere, al menos 10 metros cuadrados por ejemplar, con sombra y bebederos adecuados, de 15 y 18 fardos al mes para ser alimentados, y deben ser manejados por "peticeros" o cuidadores experto, y los traslados deben hacerse en vehículos que cumplan con la normativa del SAG.

Por su parte, desde la Dirección de Seguridad Pública, Héctor Valdés ya había manifestado escepticismo sobre la creación de una unidad montada, citando los altos costos que esto implica incluso para instituciones como Carabineros.

La discusión sobre la ordenanza continuará en el concejo municipal, donde se deberán ponderar estos antecedentes técnicos para afinar una solución que sea efectiva y segura tanto para la comunidad como para el bienestar animal.