Una jornada cargada de emoción y reconocimiento se vivió este miércoles en el Concejo Municipal de Curicó, donde el empresario Raúl Narváez fue investido oficialmente como Hijo Ilustre de la ciudad. Acompañado de su familia, amigos y autoridades locales, el nuevo ciudadano destacado recibió el homenaje agradeciendo a quienes lo apoyaron desde sus difíciles comienzos.
En sus primeras palabras tras recibir la distinción, Narváez recordó con orgullo su pasado vendiendo pan en las calles para salir adelante. "Pancito amasado, calentito, tres en diez pesos. Fue duro, fue de mucha vergüenza salir a vender pan amasado a la calle y tener que gritarlo (...) pero gracias a Dios eso me dio pilares y fundamento para estar acá hoy", expresó visiblemente emocionado.
El homenajeado aprovechó la instancia para anunciar dos importantes proyectos que buscan preservar la memoria y el patrimonio local. El primero es el lanzamiento de su libro autobiográfico titulado "La vida como una ultramaratón", una obra donde repasa sus vivencias y superación personal. "Es una reseña donde están mis vivencias (...) quiero compartirlo porque sentí que era necesario que hubiera un libro de Curicó", señaló.
Además, confirmó que el anhelado Museo del Deporte en el Estadio La Granja ya se encuentra en un 80% de avance. Este espacio, ubicado en el segundo piso del recinto, busca rescatar la historia de los deportistas que forjaron la identidad curicana.
"Vamos a inaugurar ese museo de los que pasaron y engrandecieron, que fueron los pilares del deporte en Curicó (...) Estamos recolectando a todos esos olvidados y los vamos a dejar en un lugar de privilegio", aseguró Narváez.
Durante su intervención, el nuevo Hijo Ilustre reflexionó sobre el valor de la vida y la importancia de la salud y la familia por sobre los bienes materiales. "La vida es dura, la vida no te regala nada. Te presta solo cosas materiales para que tú las administres (...) La plata va y viene, se cambia de mano, pero la salud y la familia es lo que importa", concluyó entre aplausos.
La ceremonia culminó con fotografías oficiales junto al empresario Benjamín González y las autoridades comunales, sellando un día histórico para quien pasó de vender en la calle a convertirse en un pilar del desarrollo deportivo y social de Curicó.
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