En la mañana de este viernes, un grupo de comerciantes ambulantes realizaron una protesta con carteles en el frontis del nuevo Hospital Provincial de Curicó, a fin de exigir que se les permita seguir instalándose en el área tras ser retirados constantemente por personal de Seguridad Pública del municipio.
Los manifestantes, en su mayoría extranjeros, han sido notificados formalmente de que no pueden estar en el lugar. Asimismo, se han instalado señaléticas para prohibir que se aposten en la vereda con sus productos, luego de constantes reclamos de usuarios y funcionarios por la ocupación del espacio público, dificultades para transitar por este y obstrucción de la vista, entre otras situaciones.
Lo anterior fue refutado por el vocero de los ambulantes, Rame Gallesse, quien pidió empatía y una oportunidad para seguir ejerciendo su actividad en dicho espacio, negando que interrumpan el paso de peatones y vehículos como se ha denunciado en redes sociales.
“¿Por qué no dar las facilidades para las personas que están buscando la alternativa de formalizar? Nosotros no estamos haciendo nada de manera incorrecta. Esto es de forma pacífica. Pedimos a las autoridades, al alcalde que sea consciente de la situación que estamos viviendo a nivel mundial. Estamos pidiendo una oportunidad para poder trabajar”, declaró Gallesse.
Sobre las posibilidades dialogar con el municipio, el dirigente refirió que “no hemos recibido una respuesta, aunque se puede entender que es “váyanse de aquí” con los operativos. Pero necesitamos una respuesta formal del alcalde, quien se comprometió a hablar con nosotros”.
“Muchas personas que están trabajando aquí han ido de manera individual desde hace un año, meses, a pedir permiso. Pero han usado las debilidades de la burocracia para no dar una respuesta real”, acusó Gallesse.
Consultado sobre este conflicto, el presidente de la Cámara de Comercio de Curicó, Víctor Dacaret, este sostuvo que “el comercio establecido quisiera también las oportunidades de instalarse donde está la mayor afluencia de público, como ocurre con el comercio ambulante que siempre anda buscando esos sectores”.
“Hay una diferencia bastante grande. Primero, hay una infraestructura del comercio establecido y segundo un pago de patentes, de permisos y una serie de gastos que no ocurre con los ambulantes. Eso significa también que hay una competencia muy desleal”, aseguró Dacaret.
El dirigente del gremio reconoció además que “yo solicité, en la última reunión del Consejo de Seguridad, a Carabineros que se pudiera instalar un retén móvil en el lugar, para evitar que se pongan de forma definitiva. Porque empiezan unos poquitos pero después llegan más”.
Sobre una solución a la proliferación del comercio informal, Dacaret, expresó que la opción “no es terminarlo, porque hay un problema social, pero sí hay que reubicarlos. Hay que buscar un lugar donde se puedan instalar, como por ejemplo en Arica donde hay bodegas donde se pone a los ambulantes. Porque ocurre por ejemplo, si empieza a llover ahora, inmediatamente aparecen los vendedores de paraguas. Tienen un oportunismo que hace mucho daño”.
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